Rubén Alves se lamenta tras encajar uno de los tantos del BurgosLaLiga

El primer chasco con la seguridad defensiva del Córdoba

En la liga se prorrogó la sangría del último amistoso con el Almería, con la pareja de centrales que debía ser garantía de fiabilidad

Una vez más, por cuarta ocasión -pleno con Iván Ania-, el Córdoba empieza una temporada con derrota. El hecho de saber que esto no ha sido óbice para que luego el técnico cumpla con creces con los objetivos marcados no evita el sabor amargo de un estreno en Burgos que supuso un primer chasco al gran reto blanquiverde de la temporada: encajar menos.

El cuadro cordobesista es, y así se le valora fuera de las fronteras de la provincia, uno de los equipos más divertidos que ver, por su propuesta ofensiva, su mando en los partidos, su ambición, juegue en casa o fuera. Pero el desafío esta vez es que, sin perder eso, se encuentre un equilibrio con la defensa, que pasa por encajar menos goles. Con la capacidad de marcar que siempre habrá, sea de los delanteros o, como apunta este año, de los centrocampistas, encajar poco o nada puede dar muchas victorias.

Errores importantes

Y, como suele decirse, la primera en la frente. Aunque, en realidad, es una continuidad al último amistoso de la temporada, donde ya jugó la pareja de centrales por la que pasan este año gran parte de las esperanzas del equipo. Por un lado, Juan Gutiérrez, un hombre que, pese a descender con el Mirandés el pasado curso, tiene el sello de jugador fiable y, en la derecha, un perfil parecido a Rubén Alves: bien al corte, ganador de duelos, cercenador de jugadas rivales.

Por desgracia, no pasó en Burgos, donde en los tres goles hubo fallos defensivos, fueran por despejes erróneos, como en los dos primeros tantos, o por quedarse enganchados en la línea de fuera de juego. Y es obvio que, encajando tres goles por encuentro, es casi imposible puntuar, al menos para el Córdoba, sin la dosis de pegada a la par del fútbol que genera en ataque.

Es el primer día y parece obvio que el Córdoba tiene que ir a más en esa labor, de la que, como siempre se dice, tiene parte de responsabilidad todo el equipo. Pero en Burgos, en general, el equipo logró que las aproximaciones rivales relativamente peligrosas resultaran escasas. Fueron errores groseros de los que se espera que no se cometan lo que dejan otra vez al plantel con 0 puntos para empezar.