Los jugadores del Córdoba celebran uno de sus goles en Albacete

Los jugadores del Córdoba celebran uno de sus goles en AlbaceteLaLiga

El Córdoba se levanta de la lona, remonta y toma mucho aire (1-2)

Los tantos de Isma Ruiz y Diego Percan en la segunda parte, tras una primera bastante deficiente y a merced del Albacete, dan tres puntos de oro para salir de la zona peligrosa

A veces el fútbol es difícil de explicar, sobre todo si se atiende solamente al resultado. El Córdoba, que según la valoración de Iván Ania iba con menos puntos de los merecidos por su juego, compensó seguramente algo ese análisis en Albacete, donde fue bastante inferior que su rival en el primer tiempo, pero reaccionó en el segundo para llevarse todo el botín en juego. Las dudas no desaparecen, eso posiblemente tarde, pero las dianas de Isma Ruiz y Diego Percan permitirán trabajar desde la tranquilidad en mejorar en todas las facetas para alejarse al menos de la zona complicada de la tabla.

El entrenador blanquiverde, Iván Ania, planteó el partido con los mismos once hombres que perdieron contra el Almería. No se sabe si hubiera tenido opciones Víctor Sánchez, que, pese a aparecer en la convocatoria, no estaba ni en el banquillo al final. El caso es que a esa muestra de confianza al equipo respondió éste, o quizá el propio fútbol, con un golpe de realidad a los treinta segundos. Soberón filtró un pase perfecto entre los centrales y Álex Rubio, que era la única novedad en el once de Alberto González, por Albarracín, batió por bajo a Guilherme Fernandes.

Dos goles no concedidos al Albacete

El cuadro blanquiverde, de granate esta vez, trató de reaccionar con alguna llegada, como un tiro de alto de Egoitz, aunque, si el partido no se acabó antes del cuarto de hora fue gracias a la buena vista del asistente de Galech Azpeteguía -aunque ahora con el VAR todo está supuestamente vigilado-. Dos tantos más llevó a la red el Albacete, uno de Soberón en falta lateral de Agus Medina y otro de Álex Rubio a placer tras ruptura del mismo Soberón, pero no valieron. Buen trabajo de la línea adelantada, aunque con el corazón en un puño para el cordobesismo. Y la sensación de que en cualquier desajuste iba a llegar el palo por jugar en el alambre.

La posesión del Córdoba era estéril, mientras el Albacete asustaba cada vez que atacaba. Un remate de Corpas, de zurda en el 20 de partido, no hizo barraca de puro milagro. El extremo, en el ecuador, buscó la vaselina desde lejísimos y estuvo cerca de sorprender a Guilherme Fernandes. La sensación de la necesidad de un tiempo muerto era fundamental. ¿Dónde están las pausas de hidratación cuándo se las necesita? Al menos, el caudal se paró un poco por la lesión muscular de Lorenzo, que dejó su sitio a Fran Gámez. Aquel que el año pasado habló de falta de respeto del Córdoba por salir a atacar y a ganar en El Arcángel.

El cuadro de Iván Ania, de vez en cuando, merodeaba por el área del ‘Alba’, aunque siempre fallaba el pase final, fuera de Carracedo, de Isma Ruiz, de Eder García…La realidad, que en más de media hora no había ni una ocasión clara. En el 33, Diarra se buscó la vida con un pase en el área, con un disparo final deficiente. Enseguida, Soberón volvió a avisar en un tiro que tuvo que desviar Rubén Alves a córner. El choque iba en esa fase de campo a campo: Lluís López sacó un remate de primeras de Percan a centro de Tasende desde la izquierda. El lateral había visto por cierto una amarilla catedralicia por agarrón a Corpas poco antes.

Triple cambio en el descanso

El cuadro califal tuvo fases de mucha posesión, aunque el Albacete defendía por acumulación y evitaba el peligro en centros y en disparos, que acababan enredados entre las piernas de sus zagueros. Y las contras eran a campo abierto, como una que acabó en disparo fuera de Carlos Neva.

Del hecho de que a Iván Ania no le gustó la primera parte dio muestras que hizo tres cambios en el descanso. Aunque tener que gastar dos para quitar a los laterales da para reflexión. Budesca estuvo en la derecha y Albarrán en la izquierda. También se fue Diego Bri, por el que entró Adnane Ghailan tirado al flanco zurdo. En el Albacete se fue Agus Medina para que entrara Pacheco. Una estructura que se estrenó con una pérdida del nuevo capitán, el ‘21’, que tuvo que corregir Rubén Alves cuando Corpas ya estaba dentro del área para disparar.

El Córdoba jugaba de manera demasiado parsimoniosa, eligiendo casi siempre la peor opción y con mucha inocencia cuando llegaba a rematar, como hizo Eder García a las manos de Carlos Marín. Carracedo, que vio una amarilla camino del vestuario, se jugó el penalti por una falta al límite del área a Pacheco, que Soberón mandó al palo y fuera. La situación era tal que Ania gastó los cambios en el minuto 56: Kevin Medina entró por el ‘23’ y Enol por Eder García.

'Delicatessen' de Isma Ruiz

Entonces, demostrando que el fútbol tiene poco de lógica, el Córdoba empató. Lo hizo casi todo Isma Ruiz: recuperó y abrió a banda, la puso Budesca y el granadino, con un taconazo de lujo, sorprendió a su excompañero Carlos Marín. El encuentro volvía a empezar, con Adnane Ghailan empezando a sentirse cómodo y dejar destellos de calidad cada vez que tocaba el balón. El cuadro manchego perdió por lesión a Javi Moreno, que dejó su sitio a Dani Bernabéu.

Con cada vez más tarjetas en el saco del cuadro de Iván Ania, Budesca buscó un centrochut que acabó en el lateral de la red. Era un fase mejor de los blanquiverdes, con un 4-2-3-1 más claro, con Percan en la derecha y Enol de referencia. Los 11.238 espectadores en el Belmonte andaban preocupados y hasta se escuchaba algún silbido. Y más cuando un tremendo error de Dani Bernabéu en un despeje a centro de Enol lo mandó dentro el mismo jugador leonés. Gran definición arriba.

Puede sentenciar Budesca

Aunque el Albacete trató de reaccionar, y Soberón remató un centro fuera, el Córdoba estuvo a punto de sentenciar el partido de inmediato. Budesca, en una jugada un tanto a trancas y barrancas, cañoneó de zurda y la pelota dio en el larguero y botó en la línea. No entró. Bola extra para el conjunto albacetista, que gastó sus balas con Albarracín e Higinio por Javi Villar y Álex Rubio. Los espacios eran grandes para correr, pero Kevin Medina no anduvo muy inspirado para aprovecharlos. Tampoco estuvo fino Enol, egoísta, en el 86. Resolvió de zurda, muy flojo y sin peligro.

Con los equipos muy cansados, en algunos casos algo poco explicable al haber salido en la segunda parte, el Córdoba malgastó varias acciones por no saber resolver. Dio vida al Albacete que, en un intento de Soberón que salió mordido y un centro de tres dedos de Fran Gámez que no tocó nadie, rozó un empate que no hubiera sido injusto. Todo lo contrario.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas