El Córdoba cayó remontado por el Valladolid
La chavalería del Valladolid remonta a un pobrísimo Córdoba (3-1)
El cuadro de Iván Ania, una madre de nuevo en defensa y esta vez sin nada de pegada, mantiene sus malas sensaciones tras malgastar empezar por delante muy pronto en el Nuevo José Zorrilla
El Córdoba no está bien y deja síntomas que son preocupantes, pese a que sólo se haya cumplido un sexto de liga. Ante un rival con problemas, que le regaló empezar prácticamente ganando, los blanquiverdes acabaron claramente derrotados este domingo en Valladolid. Lo de la defensa empieza a clamar al cielo, pero, además, esta vez no hubo creatividad de juego ni apenas pegada, por lo que la imagen general fue de las peores de estos últimos años, aunque haya precedentes.
Iván Ania hizo esta vez más cambios de los esperados en el once. Salvo Enol, metió de una tacada a todos los jugadores que agitaron al equipo en Albacete. Lo de Budesca por Egoitz y Adnane Ghailan por Eder García era lo más cantado y a ellos se unió la reforma completa de la banda izquierda. Albarrán tomó el sitio de Tasende y, acaso lo más sorprendente de todo, Kevin Medina el de Diego Bri. Con todo ello, y el excordobesista Trilli como única novedad en el Valladolid, el Córdoba iba a vivir un arranque de duelo muy distinto a las dos salidas anteriores.
Si en Sabadell y en Albacete -el caso más exagerado- el conjunto cordobesista empezó perdiendo desde muy pronto, esta vez fue al revés. Y casi sin tener que hacer nada para ello. Daban las estadísticas que el Pucela había encajado seis tantos a balón a balón parado y él sólo se hizo el séptimo. Miguel Rubio la tocó picuda y la pelota se fue con una parábola al fondo de las mallas.
Incomodidad y el empate
Pese a que el 0-1 generó el enfado de la afición blanquivioleta -también algunas faltas y otras que no se pitaron para su equipo-, el Córdoba no estuvo cómodo tras el gol. El fútbol directo hacia Latasa generó problemas a los centrales. Arnu burló incluso una salida de Guilherme Fernandes, aunque terminó trastabillado. Del cuadro califal apenas hubo noticias en ataque, salvo en un chutazo arriba de Kevin Medina.
El juego era bastante deficiente por parte de ambos, aunque, poco a poco, a su ritmito, el Valladolid fue creciendo en el encuentro. El tiempo muerto de la pausa de hidratación no le permitió ajustarse ni mejorar al Córdoba. A la vuelta, estuvo a punto de empatar el plantel de Fran Escribá, aunque el tremendo zurdazo de Latasa en el centro de Ponceau se fue contra el larguero. La sensación era que el empate podía llegar y se cumplió. Un desmarque de ruptura de Ponceau encontró a Arnu solo en el centro del área. Lo único que debió hacer fue empujar a la red.
Gran ocasión antes del descanso
El partido, que era una guerra permanente de Latasa con los dos centrales del Córdoba, trasladada en forma de quejas de la grada al árbitro, volvía a empezar y, en ese tramo hasta el descanso, el plantel de Ania generó su mejor jugada. Una buena subida de Budesca acabó en pase de la muerte al sitio justo para Kevin Medina. El malagueño superó con su tiro al meta Aceves, pero Miguel Rubio estaba cerca de la línea para compensar el error del 0-1. Con las tablas se llegó al intermedio.
Para la segunda parte, Iván Ania tiró de Juan Gutiérrez por Álex Martín, de nuevo jugando en función del rival por los centímetros de Latasa. Luego se demostraría que el delantero se marca casi él solo. También entró Diego Bri por el amonestado Kevin Medina, que no estaba para cambiarlo, así como Pablo Tomeo por el tocado Miguel Rubio en el Valladolid.
Remontada y penalti a las nubes
Esos cambios no mejoraron la cara del equipo que, antes al contrario, iba a ir a peor. En el 54, Arnu retrató a Albarrán jugando fuera de zona y habilitó a Víctor Jr., que ganó la partida a un contemplativo Budesca y sorprendió por el primer palo a Guilherme Fernandes. Los blanquiverdes, sin respuesta, estuvieron a borde del KO minutos después. Juan Gutiérrez se llevó en el recorte por delante al autor del segundo gol y Romero Freixas decretó penalti. Latasa no se le dejó a Víctor y la mandó al Pisuerga, echándole la culpa al césped del punto de pena máxima, que él mismo había pisado.
Iván Ania recurrió minutos después a Theo Zidane, por primera vez en la liga, y Enol, repitiendo lo de quitar a Carracedo y mandar a Diego Percan a la derecha. Por momentos hubo un amago de reacción, casi siempre con Adnane Ghailan como única baza del equipo. Lo buscó hasta de córner directo. Pero toda la emoción que quedaba iba a acabar abruptamente. Guilherme, que había evitado el tanto en un disparo de Luis Chacón, se tragó el envío desde la esquina y Barberá cabeceó a la red.
Un intento de Budesca, muy centrado y en el que Enol no pudo aprovechar el rechace, fue lo poco que generó el equipo, donde debutó este curso Salim El Jebari, lejos de su mejor forma ahora mismo. Escribá fue jugando con sus cambios y el Valladolid apenas sufrió para conservar su ventaja. Romero Freixas, que debía estar disfrutando del encuentro, dio siete de añadido, un lapso más que añadir a la impotencia cordobesista. El Jebari lo probó con un tiro intencionado que no encontró los tres palos en el 95 y ahí se acabó el bagaje de un pobre Córdoba.