Iván Ania junto al entrenador del Málaga, Juan Francisco Funes
El síntoma de los cambios pronto en el Córdoba
Una de las señales de que el equipo no encuentra su punto son las permutas tempranas de Iván Ania, incluso en una zona tan delicada como la de los centrales
Una de las críticas más habituales que se le han hecho a Iván Ania en estos años al frente del banquillo cordobesista ha sido su tardanza a verse en hacer cambios en el partido. Sin ir más lejos, frente al Granada se le acusó de no reaccionar a tiempo ante la mejoría del cuadro nazarí desde la pausa de hidratación de la primera parte. Por eso empieza a ser significativo que el entrenador asturiano lleve cuatro partidos seguidos realizando cambios al descanso, ante la falta de rendimiento a su juicio del equipo.
Además, empieza a ser habitual algo que no lo ha sido nunca no ya en el Córdoba, sino en el mundo del fútbol: que se sustituya a alguno de los centrales que están jugando. Le ha pasado hasta al más fijo hasta ahora, Rubén Alves, en Sabadell. También ocurrió en Valladolid, en esa ocasión con Álex Martín. Juan Gutiérrez fue el que entró en ambos casos, con nivel muy distinto en cada ocasión.
Pero más allá de eso, y dejando a un lado lo vivido en el duelo ante el Almería con Tasende, al mediar al parecer un tema de sobrecarga muscular, el caso es que Ania empieza a acostumbrarse a tener que rectificar para el segundo tiempo sus decisiones iniciales. Y no solamente porque ahora se puedan hacer cinco cambios en vez de los tres de hace unos años. En Sabadell, por ejemplo, también metió a Enol por Eder García. Y en Valladolid también prescindió de Kevin Medina, quizá por estar amonestado en una de las últimas jugadas del primer tiempo, para que entrarse Diego Bri.
La 'exageración' de Albacete
El caso más radical, con todo, se vio en Albacete, ante el equipo de un Alberto González que, por cierto, fue destituido de su cargo este sábado tras perder también contra el Eibar (1-3). Allí Ania metió tres permutas en el descanso, Budesca por Egoitz, Albarrán por Tasende y Adnane Ghailan por Diego Bri, y, apenas en el 56, ya había agotado todas sus balas al colocar a Kevin Medina y Enol por Eder García y Carracedo.
Son muestras de que el preparador, que normalmente solía confiar mucho en su plan de partido y en sus elecciones iniciales, no está encontrando lo que busca en el primer tramo de liga. A ver si ante el Tenerife esto se mantiene o cambia.