Isma Ruiz celebra su 3-2 al Tenerife
Córdoba: qué vida tan feliz si pudiera defender
Los blanquiverdes viven a tumba abierta, sin saber empatar como equipos en la cima de la tabla como Eibar o Almería y capaces de anotar en la línea de Castellón o Girona, pero la faceta defensiva marca la diferencia
El Córdoba ya tiene su tercera victoria en el campeonato, en el que, hasta ahora, o gana o pierde. Una vida a tumba abierta, en partidos de intercambio de goles, ruleta rusa o de ida y vuelta, término este último que aplicaba el entrenador del Tenerife, Álvaro Cervera. Los datos defensivos se instalan en lo desastroso; los ofensivos, entre los mejores de la liga.
Y es que no deja de ser curioso cómo los blanquiverdes, si sólo se miran ciertas cosas de su estilo, compiten con los mejores equipos. Con los cuatro mejores, en concreto. En ese tema de buscar siempre el triunfo, incluso cuando se tiene un empate en los minutos finales, comparte un dato con Eibar, líder, y Almería, tercero. Son los tres únicos conjuntos que no igualaron ningún duelo hasta ahora.
Si se aprecia el tema de los goles, el Córdoba apenas está por detrás del cuadro armero (18), Castellón (15) o Girona (14), es decir, líder, segundo y cuarto de la tabla. Marca lo mismo que el citado Almería, además del Granada, que es noveno. Justo donde parecía que iba a estar corto este curso, en producción ofensiva, el equipo responde.
La sangría habitual
¿Cuál es la enorme diferencia con todos esos equipos? Sin contar el dinero o la calidad de superior categoría, en algún caso. La defensa. El Castellón, segundo, apenas encajó tres goles en todo lo que va de liga. El Almería, cinco. Y Eibar y Girona están con 7 y 8 respectivamente, en la línea de un tanto por partido. El Córdoba ya ha recibido 18 goles, por encima de los dos de media. Y no lo ha cerrado ni con cambio de portero, ni de laterales ni de centrales. El último caso, un Nelson Monte que apareció en las fotos de los dos goles contra el Tenerife, pese a lo cual parece lógico que se intente consolidar una pareja con Rubén Alves.
Viendo el panorama, queda la duda de qué puede cambiar antes, si los buenos datos ofensivos o los malos -pésimos- defensivos. Porque de hacia dónde gire el guarismo va a depender si el conjunto cordobesista puede acceder a la mitad de la tabla y desde ahí ver o vive un curso de mayor sufrimiento que los anteriores.