Los jugadores del Eldense terminaron remontando al Córdoba de Budesca
Un Córdoba infame para el gol termina regalando otro partido en Elda (2-1)
Los blanquiverdes, que en la primera parte tuvieron no menos de siete llegadas claras de gol, más otro par en la segunda, acaban sin puntos por sus errores de siempre, el último un penalti de Tasende en la última jugada del encuentro
Muy difícil, o muy fácil, según se mire, es explicar cómo ha perdido el Córdoba esta tarde en el Nuevo Pepico Amat de Elda. Se hablaba durante la semana si se rompería antes la capacidad anotadora del equipo -cuarto máximo goleador de la liga hasta hoy- o sus problemas atrás -peor defensa del campeonato-, y la respuesta ante el Eldense ha sido de lo más brutal que pueda imaginarse. No es exagerar decir que la escuadra cordobesista perdonó una auténtica goleada en la primera parte, en la que se puso por delante, le anularon dos goles y perdonó, sobre todo Percan, fantásticas ocasiones para ampliar su ventaja. En la segunda, sin brillar tanto, añadió otras tres, que también fue incapaz de marcar para que le pasara la historia infinitamente repetida en el mundo del fútbol: que al rival al que das vida, pese a ser muy inferior durante grandes fases del partido, remonte. Evidentemente, con dos errores más, el último, un penalti de Tasende, justo cuando había estado bastante bien, en la última jugada del choque.
Sólo hubo un cambio, pero de calado, en el once del Córdoba en Elda. Iván Ania devolvía a la portería a Iker Álvarez, tras cinco encuentros en los que Guilherme Fernandes no pudo justificar esa permuta. Con transiciones desde el primer momento de un campo a otro, el cuadro cordobesista empezó cargando por la banda de Carracedo, que conectó dos veces con Diego Bri. En la primera, quizá con un pisotón previo que hubiera anulado todo a Justin, el extremo, con la derecha, la mandó arriba. En la segunda, con la mejor suya, sí la enganchó bien, pero no pudo embocar.
No hubo tercer aviso del equipo de Iván Ania. En un córner forzado por Budesca, en el que hubo acción ensayada con centro de Tasende, Rubén Alves apareció sin vigilancia al segundo palo para cabecear a la red. Juan Palomares, que se estrenaba en la meta al no poder jugar Ramón Vila, se vio pronto con un balón en la red, aunque compensó luego, al cuarto de hora, con un paradón tremendo a Diego Bri. Una jugada para finalizarla mucho mejor.
Marca el segundo y se lo anulan
El cuadro califal, justo en ese córner, iba a lograr un segundo tanto. Se concedió, aunque el vistazo a la repetición desvelaba una infracción que confirmó Marta Huerta de Aza tras ser llamada al VAR. El centro desde la izquierda de Adnane Ghailan entró sin tocarlo nadie, pero, aparte del sol, hubo un despiste clave en un intento de taconazo de Diego Percan. El leonés estaba metido en fuera de juego y, al tener influencia, el 0-2 se fue al limbo. Pese a que la afición y el equipo azulgranas se animaron con ese respiro, el Córdoba seguía mandando y generando.
En cosa de menos de cinco minutos, el conjunto cordobesista debió haber marcado. Diego Percan, en el 22, tuvo otra ocasión muy clara, pero remató al muñeco a centro de Carracedo. Y la siguiente fue casi peor. Un ‘pasazo’ de Isma Ruiz habilitó a Diego Bri, que la puso por delante al leonés, incapaz de embocar. El encuentro era no ya de 0-2, sino de 0-3, y la renta seguía siendo mínima. Pese a que los blanquiverdes siguieron presionando alto y robando, el Eldense estaba vivo y empezó a animarse a pisar el área de Iker Álvarez, seguro en general.
Terrible día para Diego Percan
En el minuto 39, la galería de ocasiones de Diego Percan generó otra imagen. El delantero rompió perfecto al espacio a un envío en largo de Nelson Monte, la controló bien y se fue a la portería, aunque, escorado, no encontró la red tampoco de Juan Palomares. El portero, en el 42, repelió como pudo un libre directo de Tasende, tan potente como centrado.
El guardameta del cuadro azulgrana era un gato con siete vidas: en el 44, en la que sí mandó dentro Diego Percan de cabeza en una volea de Eder García que iba fuera a centro de Carracedo, vio cómo se señalaba fuera de juego. Más justo de lo que parecía de inicio. Lo del leonés ya dio hasta lástima en el añadido: un pelotazo en sus partes de Olabarrieta le dejó doblado y la colegiada paró el partido cuando el Córdoba salía en estampida y superioridad hacia campo contrario.
Para la segunda parte Javi Calleja sólo hizo un cambio, hombre por hombre: Ibarrondo se quedó en la caseta y entró Clemente. Diego Bri, sin embargo, le cogió la espalda a las primeras de cambio y perdonó otra más, disparando contra el meta. Bien habilitado por Diego Percan, que se fue a la caseta para dejar su sitio a Enol. Antes llegaron las primeras ocasiones del Eldense. Tasende sacó un remate de Fidel a pase de Rastrojo, que parecía ir dentro. El extremo lo intentó luego con una vaselina que cercenó Iker Álvarez. Calleja retiraba para la última media hora al cordobés Manu Nieto para colocar a Javi Martínez.
Empate cantado...y más ocasiones
Y entonces, llegó lo que estaba cantado. El axioma de quien perdona lo paga. Con una facilidad pasmosa, un pase en largo de Guirao pilló a los centrales del Córdoba mal situados y Rastrojo, que estaba cambiando el partido, demostró, con otra vaselina esta vez sí efectiva, lo fácil que es meter la pelota dentro de la red. Un partido que tendría que estar cerrado desde la primera parte empezaba de nuevo. Adnane Ghailan buscó el gol rápido de respuesta, sin superar a Juan Palomares. Y Ania repitió los cambios ante el Tenerife: Kevin Medina por Diego Bri y Damián Cáceres por Eder García, seguramente para liberar a Isma Ruiz.
El equipo cordobesista no quiso hundirse en lo moral, siguió atacando…y perdonando. Un centro desde la izquierda acabó en rechace y un remate de zurda de Budesca que se fue contra el poste. El Eldense metió dos defensas, toda una declaración de intenciones: Iker Recio por Juan Larios y Jordi Martín por Guirao, amonestado. Los blanquiverdes robaban aún y podían transitar, aunque ya no lograban conectar ocasiones con la claridad de la primera parte.
Fundidos...y llega el golpe letal
Los cambios al Córdoba no le habían dado nada y, con la sensación de agotamiento físico, como se vio un córner regalado de Nelson Monte, el encuentro se puso peligroso hasta para el empate. Fidel puso un centro de lujo a Iker Recio, que cabeceó contra el poste. Bustillo entró por Justin en el minuto 83. En el Córdoba, Theo Zidane entró por Adnane Ghailan e Ibai Sanz por Kevin Medina, que tuvo una rotura muscular.
Sin embargo, una vez más, el equipo de Iván Ania fue incapaz de, al menos, conservar el punto que tenía. Para ello Tasende, que había sido de los mejores del partido, metió la pata de manera absurda en el 93, golpeando dentro del área a Clemente. Fidel, un excordobesista, no falló desde los once metros y dio una victoria incomprensible al Eldense. Ni se sacó de centro.