Iker Álvarez trata de levantar a Nelson Monte tras el empate del EldenseLaLiga

El Córdoba vive su quinto cambio en la meta en poco más de un año

Iker Álvarez volvió a desbancar a su pareja entre las maderas del cuadro califal, ahora Guilherme Fernandes, aunque la primera portería a cero parece seguir lejos

Puede ser algo del fútbol moderno o quizá una muestra del continuo carrusel en el que vive el Córdoba en los últimos meses. Antes, y pasaba no hace tanto en el propio equipo blanquiverde, un portero por el que se apostaba al inicio de liga rara vez salía del once si no mediaba alguna lesión o sanción. Sin embargo, el equipo de Iván Ania ya se ha acostumbrado a una situación, sustituir al portero en el curso de una temporada, que evidentemente es el síntoma más evidente de que algo no funciona.

El pasado sábado, en el Nuevo Pepico Amat, el único cambio en el once del entrenador ovetense era volver a situar entre las maderas a Iker Álvarez, a la vuelta de su periplo internacional con Andorra. Así, deshacía el cambio realizado en la jornada 4, en Sabadell, cuando, tras encajar 7 tantos en las 3 primeras jornadas y perder dos de los tres primeros choques ligueros, Guilherme Fernandes entraba en el once ante el Sabadell en La Nova Creu Alta.

Los números del cancerbero luso han sido tan discretos, con 11 goles recibidos en 5 encuentros, que, pese a que el equipo lograra en ese lapso dos victorias, pasó al banquillo. Y, con ello, se daba un dato que es más que llamativo: es el quinto cambio en la portería del Córdoba en algo más de un año.

Carlos Marín, destronado

Así, de una etapa en la que Carlos Marín jugaba siempre, 40 partidos de 42 en la temporada primera de Segunda, la 2024-25, y también en la 2023-24, en Primera Federación contando el play-off, se ha pasado a la inestabilidad. Iker Álvarez sentó al almeriense de manera para muchos precipitada por su calidad y ascendencia en la plantilla en la jornada 6 del curso pasado. Luego el capitán regresó en la 29, aunque en la 31 ya fue de nuevo titular el andorrano por un golpe en la cadera de Marín. Y este curso, la confianza le duró tres partidos, antes de que entrara una de las grandes apuestas del verano de la Comisión Deportiva.

En el verano de 2025 se justificaba la llegada de Iker Álvarez desde Villarreal para aumentar la competencia en la meta y que Carlos Marín no se acomodara. Se vio que fue real, porque perdió el sitio, aunque en muchos momentos los datos tampoco respaldaran esa decisión. Este año le ha tocado sufrir eso mismo al revés a Iker, aunque la falta de sustento de los números a ambos porteros es desoladora. El andorrano encajó otros dos goles el sábado y ya son 20 entre los dos en 9 partidos.