Almendros cortados

El gusano cabezudo arrasa el almendro en Córdoba pese a la previsión de una cosecha récord

Asaja alerta de la pérdida de más de 2.500 hectáreas en dos años y reclama medidas urgentes ante una plaga que está obligando a arrancar explotaciones

La campaña de almendra se presenta favorable en Córdoba. La organización agraria Asaja ha estimado una producción de 11.000 toneladas para este año, lo que supondría un incremento del 30% respecto a la campaña anterior gracias a las abundantes lluvias registradas desde el otoño y al efecto de vecería propio del cultivo. Sin embargo, el sector advierte de que detrás de estas buenas perspectivas se esconde un problema que amenaza el futuro del almendro en la provincia: la expansión del gusano cabezudo.

El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha mostrado su preocupación por el descenso continuado de la superficie cultivada debido a esta plaga, identificada como una de las principales amenazas para el almendro andaluz. Según datos de la administración autonómica citados por la organización, la provincia ha perdido más de 2.500 hectáreas de este cultivo en apenas dos años.

La situación, según denuncia la organización agraria, se ha agravado tras la retirada de materias activas que permitían combatir eficazmente al insecto. «Está acabando silenciosamente con las plantaciones de almendros en Córdoba», ha afirmado Adell, quien ha advertido de que el arranque de explotaciones se está convirtiendo en una práctica cada vez más frecuente. De hecho, Asaja asegura haber tenido conocimiento durante la última semana de dos nuevas plantaciones eliminadas por sus propietarios ante la imposibilidad de controlar la plaga.

Más costes

A pesar de ello, la evolución del cultivo durante la presente campaña ha sido positiva. Las precipitaciones han permitido recuperar las reservas hídricas de los suelos y de los embalses, garantizando además el agua necesaria para el riego en los próximos meses. Esta circunstancia ha favorecido el desarrollo vegetativo de las plantaciones y mejora las expectativas de cosecha en las principales zonas productoras de la provincia.

Gusano cabezudo

No obstante, la elevada humedad también ha favorecido la aparición de enfermedades fúngicas, obligando a incrementar los tratamientos fitosanitarios y elevando los costes de producción. A ello se suman los daños ocasionados por las borrascas en infraestructuras agrarias y el encarecimiento de los fertilizantes.

Petición de ayudas

Ante esta situación, Asaja Córdoba solicitará a la Consejería de Agricultura la autorización excepcional de materias activas para combatir el gusano cabezudo y reclamará ayudas específicas para los agricultores que se han visto obligados a arrancar sus plantaciones. La organización considera que la supervivencia de numerosas explotaciones está en riesgo si no se adoptan medidas urgentes para frenar el avance de la plaga.