Sede en Córdoba de EM&E en Rabanales 21 (Escribano)

La tecnología y la agroalimentación cambian el perfil industrial de Córdoba

Otras empresas deciden ampliar sus instalaciones actuales con potentes inversiones

A la hora de hablar del paisaje industrial de Córdoba en la actualidad hay que introducir una variables que no existían hace sólo un lustro. Sólo el anuncio de la implantación en La Rinconada de la Base Logística del Ejército de Tierra bastó para que al poco se produjera una cascada de anuncios de empresas auxiliares que decidían radicarse en la capital.

La Base Logística no está aún en marcha y ya son varias las empresas que se encuentran implantadas y funcionando, con la correspondiente creación de empleo. Otras están en fase de aterrizaje y también hay un grupo que en breve llegará. Esta semana se ha conocido el desembarco de LPS Group, que llega con la intención de crear 50 empleos cualificados en un año. También hay que añadir aquellas otras ya existentes que se someten a procesos de ampliación de sus respectivas plantas.

Si se mira el conjunto de todas estas empresas se descubre que casi todas ellas responden a un mismo perfil, como es el de estar vinculadas a las nuevas tecnologías, con un alto grado de versatilidad hacia la industria de la defensa, que es la que atrae la base logística.

El sector de la Defensa

Este proceso de reindustrialización está cambiando el perfil de la capital, que hasta ahora presentaba un protagonismo -que se mantiene aún- de la industria del cobre y con un sector agroalimentario que rara vez sobrepasaba la línea del envasado. Ahora, entre medias, se ha metido toda esta órbita que gira en torno a la Base Logística y los productos del campo que salen de Córdoba lo hacen con un valor añadido que no existía hace sólo unos años.

Este fenómeno tiene su inicio en los primeros años de esta década. En abril de 2021 anunciaba el Ministerio de Defensa que la Base Logística iría en La Rinconada y sólo dos años más tarde llegaba EM&E Escribano a Rabanales 21, a las instalaciones que fueron de Silos Córdoba. Esta empresa puntera en el sector de la Defensa lo hacía con una primera fase que conllevaba una inversión de unos 20 millones de euros y la creación en principio de 40 nuevos puestos de trabajo. En 2025 la inversión había crecido hasta los 70 millones y la plantilla pasó de 50 a 140 empleos.

La empresa Indra también una de las madrugadoras en llegar a Córdoba. Lo hizo con el anuncio de una inversión de 56 millones y una plantilla de 150 trabajadores, con posibilidad de ampliarse hasta los 450 dedicados a la fabricación de radares.

La potencia del cobre

Sobre las empresas ya existentes que acometen en estos años importantes ampliaciones están los casos de Cunext e Hitachi. La primera de ellas ya tiene los permisos para iniciar una nueva planta de cátodos de cobre en una parcela de más de 300.000 metros cuadrados junto a sus actuales instalaciones. Las previsiones hablan de una inversión de 130 millones de euros y la creación de 80 empleos directos.

Hitachi Energy, por su parte, tiene en marcha una ampliación con 75 empleos directos y 80 millones de inversión para aumentar su capacidad productiva con nueva fabricación de cubas y de reactancias así como la modernización de la línea de transformadores.

La industria agroalimentaria

En el terreno agroalimentario destaca el proyecto de Mahou para poner al día la factoría de cervezas en el polígono de Las Quemadas. En la última década lleva invertidos más de 29 millones de euros, de los 4,3 millones se destinaron en 2023 con la finalidad de aumentar su producción hasta casi el millón de hectolitros. Además del centenar de empleos directos, Mahou genera otros 2.900 entre indirectos, inducidos y relacionados.

Ese valor añadido que enriquece a la industria agroalimentaria cordobesa tiene un importante punto de partida en parte de las investigaciones que se desarrollan en Córdoba Biotech. Otras empresas acometen esta labor en solitario, como es el caso de La Perla Food, que ha decidido implantarse en Rabanales 21 en una parcela de 15.000 metros cuadrados con más de un centenar de empleos directos.

Ahora, está prevista una inversión de 8,8 millones que se prevé desarrollar en dos fases. La actual fábrica de La Perla Food en la Torrecilla quedará exclusivamente para la fabricación de los denominados productos nichos, como es el caso de los destinados a los celíacos, que no pueden tener contaminación alguna.

Además, en Rabanales 21 se levantará en la primera fase un edificio de 10.000 metros cuadrados, donde irá la sala de innovación y de formación, así como el almacenamiento y determinada maquinaria. A partir de 2028/2029 se prevé una ampliación en una parcela anexa de 5.000 metros cuadrados donde se alzará un edificio que estará conectado al anterior en el que irán las nuevas líneas de producción.