Sierra de Cardeña- Montoro

La Junta licita la extracción de madera y biomasa en la Sierra de Cardeña y Montoro

Las empresas podrán presentar ofertas hasta el 15 de octubre para una actuación que prevé obtener 1.800 metros cúbicos de madera y 1.500 toneladas de biomasa

La Junta de Andalucía ha abierto la licitación para el aprovechamiento de 1.800 metros cúbicos de madera de pino y 1.500 toneladas de biomasa forestal en un monte consorciado del Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 15 de octubre a través del perfil oficial de contratación de la Administración autonómica.

Los trabajos consistirán principalmente en clarear repoblaciones de pinar realizadas hace varias décadas para reducir la densidad del arbolado y la competencia entre ejemplares. Según la Delegación de Sostenibilidad y Medio Ambiente, la intervención también permitirá disminuir el combustible vegetal acumulado y favorecer el desarrollo de otras especies.

El delegado territorial, Daniel García-Ibarrola, ha visitado el parque con motivo de esta licitación y ha explicado que los tratamientos previstos responderán al estado de conservación de las masas forestales y a las necesidades de prevención de incendios. El aprovechamiento comprenderá 1.500 metros cúbicos de madera de pino piñonero y otros 300 de pino negral, además de la biomasa procedente de los trabajos en distintos rodales del espacio protegido.

En las zonas de pino piñonero se intervendrá para corregir el estancamiento del crecimiento provocado por la excesiva densidad de árboles. En las de pino negral, los trabajos afectarán a ejemplares muertos, caídos o con un acusado deterioro vegetativo, con el objetivo de reducir el riesgo de incendios y la posible aparición de plagas.

Repoblaciones de los años sesenta

Estas masas forestales proceden de las campañas de repoblación desarrolladas fundamentalmente durante los años sesenta en las cuencas de los ríos Yeguas, Arenoso, Arenosillo y Martín Gonzalo. Aquellas actuaciones buscaron combatir la erosión, las escorrentías y las inundaciones que afectaban a distintas zonas de la provincia de Córdoba y a la vega del Guadalquivir.

Para recuperar los terrenos degradados se emplearon principalmente pinos piñoneros y negrales, capaces de crecer en suelos con escasa cobertura vegetal. Décadas después, la elevada densidad de algunas de estas repoblaciones ha hecho necesarios tratamientos para favorecer su desarrollo y avanzar hacia masas forestales con mayor diversidad vegetal.

La Delegación ha vinculado también estas intervenciones con la conservación de los hábitats de especies presentes en el parque, como el lince ibérico, el águila imperial ibérica y el buitre negro, que necesitan espacios adecuados para alimentarse, reproducirse y refugiarse.

La madera obtenida podrá destinarse a la industria transformadora y al sector del aserrado. Las partes no aprovechables para esos usos se convertirán en astilla de biomasa, que podrá emplearse en la producción de calor o electricidad. Los trabajos estarán sujetos a los criterios de conservación del espacio natural protegido.