Fernando Adell, presidente de Asaja CórdobaLa Voz

Asaja Córdoba se moviliza en Madrid por los costes de producción y los precios agrarios

La organización participará en una tractorada el 28 de octubre y repartirá ajos y aceite ante el Ministerio de Agricultura el 3 de noviembre

El campo cordobés volverá a salir a la calle esta semana para reclamar medidas que garanticen la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y ganaderas. Asaja Córdoba participará en dos movilizaciones en Madrid, los próximos 28 de octubre y 3 de noviembre, bajo el lema «Dar de comer tiene que dar para vivir», con el que pretende llamar la atención sobre el incremento de los costes de producción, los precios que reciben los productores y las dificultades para mantener la actividad agraria.

El presidente de Asaja Córdoba, Fernando Adell, ha explicado que detrás de cada alimento «hay trabajo, inversión y riesgo», y ha recordado que agricultores y ganaderos deben adelantar dinero sin conocer cuánto cobrarán finalmente por sus productos. Una situación que, según ha advertido, afecta también a las familias que dependen de las cosechas y a la economía de numerosos municipios de la provincia.

La primera protesta tendrá lugar este miércoles, 28 de octubre, con una gran tractorada convocada por Asaja, COAG y Unión de Uniones. La segunda se celebrará el 3 de noviembre ante el Ministerio de Agricultura, donde representantes de distintas provincias repartirán alimentos entre los ciudadanos. La organización cordobesa llevará ajos y aceite para dar a conocer sus reivindicaciones.

«No pedimos privilegios. Pedimos poder trabajar en unas condiciones que nos permitan cubrir los costes, obtener una renta digna y mantener nuestras explotaciones», ha señalado Adell, quien también ha defendido la necesidad de ofrecer oportunidades a los jóvenes que quieran continuar trabajando en el sector.

Cinco reivindicaciones para el campo

Asaja acudirá a la tractorada del miércoles con cinco demandas principales. La primera es la puesta en marcha de un plan de choque frente a los costes de producción, especialmente por el encarecimiento del gasóleo, los fertilizantes, la energía y los piensos.

La organización reclama un gasóleo profesional agrícola con una fiscalidad reducida y estable, cuya bonificación se aplique directamente en el momento del repostaje. Hasta que se implante este sistema, solicita ayudas que cubran el 70 % del sobrecoste real, sin límites máximos y mientras se mantenga la situación de crisis. También pide medidas fiscales para otros medios de producción y una tarifa eléctrica adaptada a las necesidades del regadío y la ganadería.

La segunda reivindicación se refiere a la Política Agraria Común (PAC). Asaja rechaza posibles recortes y reclama que esta política mantenga un presupuesto propio y suficiente, sin pérdidas de financiación en términos reales. Considera imprescindible conservar los pagos directos y las ayudas al desarrollo rural, así como facilitar el relevo generacional y evitar desigualdades entre los productores europeos.

En tercer lugar, exige precios que permitan cubrir los costes efectivos de producción y una aplicación más rigurosa de la Ley de la Cadena Alimentaria. Para ello, propone contratos equilibrados, mecanismos de revisión cuando aumenten los gastos, más inspecciones de oficio y sanciones eficaces frente a posibles abusos. También solicita que la normativa tenga en cuenta las particularidades de las cooperativas agrarias.

Importaciones y burocracia

La cuarta demanda está relacionada con la competencia de las importaciones procedentes de terceros países. Asaja reclama que los productos extranjeros estén sujetos a exigencias equivalentes a las que deben cumplir los agricultores y ganaderos europeos.

Entre sus propuestas figuran la aplicación de cláusulas espejo, mayores controles fronterizos y un etiquetado que permita identificar claramente el origen de los alimentos. La organización también pide garantías para los sectores agrarios afectados por los acuerdos comerciales internacionales.

La quinta reivindicación es una reducción de las cargas burocráticas que soportan las explotaciones. Los agricultores y ganaderos solicitan eliminar trámites duplicados, simplificar las obligaciones digitales y establecer diferencias entre los errores administrativos leves y los incumplimientos fraudulentos.

Adell ha insistido en que estas cuestiones tienen consecuencias directas para Córdoba, tanto en el olivar y los cultivos de secano y regadío como en las explotaciones ganaderas. Sus efectos, según ha explicado, se extienden a las cooperativas, las empresas de servicios agrícolas y el empleo de los municipios rurales.

Ajos y aceite ante el Ministerio

Tras la tractorada del miércoles, Asaja Córdoba regresará a Madrid el martes 3 de noviembre para participar en una concentración ante el Ministerio de Agricultura.

En esta ocasión, la protesta tendrá un carácter más cercano a los consumidores, con un reparto de productos agrícolas procedentes de distintas provincias. La delegación cordobesa aportará ajos y aceite, dos alimentos vinculados a la producción agraria de la provincia.

«El consumidor es nuestro aliado», ha afirmado Adell, quien considera necesario explicar a los ciudadanos de dónde proceden los alimentos, cómo se producen y qué dificultades afrontan quienes trabajan en el campo.

El presidente de Asaja Córdoba ha hecho un llamamiento a la participación en ambas movilizaciones y ha asegurado que el objetivo es conseguir «medidas concretas, compromisos y plazos» por parte de las administraciones.

La organización mantiene su disposición al diálogo, aunque advierte de que continuará con las protestas mientras no se atiendan las principales reivindicaciones del sector.