Camiones de Logista ParcelOscar LOPEZ TORRALBA

Logista Parcel refuerza su apuesta por la distribución alimentaria desde Córdoba

Veinte vehículos refrigerados y 600 envíos diarios en la provincia, con Portugal en el horizonte

Hacer llegar un alimento desde un municipio cordobés hasta un cliente en la otra punta de España obliga a productores y distribuidores a resolver algo más que la distancia: cumplir los plazos, conservar la temperatura y ajustar la entrega al horario de quien lo recibe. Sobre esas necesidades giró el encuentro que Logista Parcel celebró recientemente en Córdoba con empresas, profesionales y especialistas de la alimentación para analizar los retos de su distribución.

La compañía, especializada en transporte a temperatura controlada, está presente en la provincia desde hace más de veinte años. En declaraciones a La Voz de Córdoba, su director comercial nacional, Juan Carlos Sánchez, ha explicado que la elección de la ciudad respondió al potencial del sector alimentario cordobés y al propósito de poner en común las necesidades de todos los que intervienen en la cadena logística.

«Los problemas en la distribución tienen una relación directa con su venta, somos una parte estructural de su negocio», ha afirmado. Según el directivo, la regularidad de las entregas, el acceso a la información y el mantenimiento de la temperatura contratada son lo que más le piden sus clientes.

La empresa realiza en Córdoba 600 envíos diarios, con una flota de veinte vehículos refrigerados y una plantilla de trece trabajadores. Su instalación del Parque Logístico de Córdoba, en la carretera de Palma del Río, tiene 1.579 metros cuadrados, 800 de ellos a temperatura controlada.

Entre sus objetivos figuran ampliar los servicios regionales y nacionales y crecer en el mercado portugués. «Queremos también hacer una firme apuesta por Portugal como destino, reforzando el servicio que a día de hoy ya ofrecemos desde Córdoba y abrir nuevas líneas de servicio internacional que favorezcan la exportación de producto por parte de nuestros clientes», ha avanzado Sánchez.

El reto de las entregas en los municipios

Las diferencias entre el reparto urbano y el provincial ocuparon parte del diagnóstico. Según Sánchez, en la capital la concentración de destinatarios permite organizar rutas más eficientes, mientras que en los municipios hacen falta recorridos de cientos de kilómetros.

Esas rutas tienen que salir temprano, a veces antes de que lleguen los vehículos de larga distancia, así que parte de la mercancía que entra después en las instalaciones de Córdoba no sale hasta el día siguiente.

Juan Carlos Sanchez, de Logista Parcelcedida

A esa dificultad se suman los cambios en los pedidos y las restricciones horarias de quienes reciben la mercancía. «Compramos más a menudo, pero compramos menos cantidad», ha resumido el directivo. La compañía ha detectado que el peso medio de los envíos baja y que cada vez se piden más franjas concretas de entrega, lo que obliga a coordinar los horarios de recogida, el transporte entre delegaciones y la salida de las rutas locales.

Para una pequeña empresa alimentaria, contar con esa red es, a juicio de Sánchez, imprescindible para vender lejos de donde produce. «No es fácil recoger mercancía en un pueblo de Córdoba y entregarla en una población de Coruña, manteniendo la temperatura y con un plazo de entrega razonable», ha advertido.

La cadena de frío y el control de costes

En la paquetería refrigerada, cada parada del vehículo supone abrir las puertas. Sánchez ha identificado la carga y la descarga como momentos críticos y ha insistido en reducir tanto esas aperturas como los tránsitos por almacenes sin ambiente controlado.

La compañía registra la temperatura en cada fase del servicio para comprobar las condiciones del recorrido. «El cliente puede verificar que se ha mantenido la cadena de frío dentro del rango estipulado», ha señalado.

El combustible, la falta de conductores y el consumo energético de las instalaciones frigoríficas encarecen, además, el transporte. Ante ese escenario, el director comercial ve margen de mejora en la planificación de las operaciones, la optimización de rutas, el aprovechamiento de los vehículos y la automatización.

La digitalización también ha permitido, según ha explicado, reducir errores en la documentación e identificar los envíos desde que llegan. Sánchez relaciona estas mejoras con la posibilidad de que los productores amplíen mercados y cambien su forma de vender, y pone como ejemplo a clientes que dejaron sus rutas propias y sus días fijos de pedido para externalizar la distribución, con más flexibilidad para sus compradores.