La inflación es como el pecado; cada gobierno la denuncia, pero cada gobierno la práctica"Georg Christoph Lichtenberg

Hace apenas unas semanas dio comienzo un nuevo año, el 2026, y con él infinidad de medios de comunicación se hacían balances económicos del pasado ejercicio 2025 en nuestra economía y, además, muchos de ellos, de forma intrépida, sacaban sus «bolas de cristal» con las que hacer un traje a medida a este año, aunque, como siempre, a final de los 365 días habrá que hacerle algún «arreglillo» o simplemente habrá que comprar otro nuevo. Suele pasar: la economía y las predicciones nunca se llevaron bien y jamás se llevarán bien.

Tranquilos, no os aburriré esta vez, solo esta vez, con análisis o gráficos hablando sobre la situación económica actual o venidera, ya que eso conllevaría que corrieran ríos de tinta haciendo alusión a temas de cuyos nombres a veces quisiera olvidarme. ¿También os pasa a veces, verdad? Pues eso. Ahora bien, lo que sí voy a exponer es lo que todos hemos sufrido en 2025, que son la inflación y los precios de la vivienda.

Mientras los datos a nivel macro, maquillados o no, despuntan, la confianza del consumidor y la confianza empresarial, indicadores de relevancia en una economía, no han parado de bajar de principio a fin en el año 2025, lo que nos revela que algo no va bien. Como decía, muchos son los indicadores que nos resumirían el año económico 2025 con la frase que titula este artículo: «Pesimismo subjetivo, empobrecimiento objetivo». Y desde luego que no es para menos. En 2025 el precio de la vivienda se disparó, de media, un 20% y sigue subiendo. Los precios, recogidos en el IPC, crecieron de media un 2,9% en 2025 y los salarios reales crecieron ese mismo año un 2,84%, pero hay que tener en cuenta que en los últimos 30 años solamente han crecido un 2,76%, o lo que es lo mismo… nada, teniendo en cuenta que la inflación acumulada en España desde 1994 se sitúa en torno al 80-90%, casi nada, ¿verdad?

Sin embargo, escuchamos y leemos que la economía española marcha bien y que lidera el crecimiento de la Unión Europea… Sí, pero ¿qué verdad esconde dicha afirmación? Pues bien, el Banco de España señala que en el periodo comprendido entre 2019 y 2025 la inmigración (en eso sí hemos sido líderes en Europa) ha aportado el 80% del crecimiento de nuestra economía. ¿Cómo se quedan? Pues espérense, que hay más. En el último año el gasto público ha supuesto el 40% del crecimiento del PIB en nuestra economía, es decir, generación de riqueza cero. ¿Sigo?

Como ven, queda de manifiesto que el pesimismo subjetivo de los ciudadanos que llena las encuestas de perspectivas económicas de Tezanos no se refleja en los increíblemente dopados datos macro, que lo que esconden, tras esos gigantescos esteroides en forma de deuda, no es más que un empobrecimiento objetivo de la ciudadanía, que ya ha perdido de vista las causas económicas y políticas que nos llevaron hasta el día de hoy y, sobre todo, que desconoce las terribles consecuencias de seguir aplicando políticas caducas y trasnochadas que no enriquecieron a ningún país en el mundo y, si lo hizo alguno, estoy deseando conocerlo.