Hay pocas personas que puedan dudar que cuando aquí en Córdoba nos arremangamos hacemos las cosas realmente bien. Quien viene a visitarnos por primera vez queda fascinado por la belleza de la ciudad. Ese primer recorrido por la Mezquita, el Puente Romano, la Judería, la Sinagoga, Caballerizas… ofrece atractivos que hablan bien de lo que hicieron nuestros antepasados. En una segunda visita, la sorpresa crece aún más cuando uno se adentra en los patios de Viana, en el silencio de las iglesias Fernandinas, en la magnificencia de Medina Azahara o en cualquiera de esos rincones de los que la ciudad está llena.

Esta semana, la inauguración del Centro de Información y Recepción (CIR) de la Mezquita- Catedral, Patio de San Eulogio ha sido un nuevo ejemplo de que cuando en esta ciudad se decide hacer las cosas bien se consigue epatar a la audiencia. En el acto celebrado el lunes, los comentarios de los asistentes eran de auténtica estupefacción por el contenido, la organización, el diseño y la selección de piezas audiovisuales y maquetas presentadas en las diferentes salas del edificio. Las voces de alabanza a los profesionales que han puesto en pie esta infraestructura se repetían incansablemente.

El CIR es un paso más en el camino de calidad de una serie de infraestructuras culturales con las que ya cuenta esta ciudad. El centro de visitantes de Medina Azahara, el Museo Arqueológico, el centro de interpretación de los Patios de Viana, el espectáculo de Córdoba Ecuestre o la visita nocturna El alma de Córdoba en la Mezquita-Catedral son ejemplos significativos de que contamos con una oferta turística de primer nivel al alcance de los visitantes. Marcan el camino a seguir y demuestran que las instituciones públicas y las privadas saben hacer las cosas bien cuando se ponen.

El turismo trajo a Córdoba el año pasado a casi 2,2 millones de visitantes, una cifra de récord que demuestra que estamos de moda, que la ciudad atrae por su cultura, su patrimonio y su gastronomía. Sin embargo, no me cansaré de decir que nos queda mucho camino por recorrer, muchas cosas por hacer y es imperioso ponernos manos a la obra. Más aún este año en el que el mes en el que hemos estado sin alta velocidad y el impacto de los temporales van a causar unos estragos cuyas consecuencias aún se están midiendo.

Por eso, como dijimos la semana pasada, es hora de ponerse a trabajar. La vía abierta por el Cabildo Catedral en la puesta en marcha del CIR Patio de San Eulogio es, sin lugar a dudas, el camino que hay que seguir. Excelencia en el proyecto, excelencia en los profesionales que lo han llevado a cabo, rigurosidad, seriedad, trabajo, profesionalidad y altura de miras. Córdoba, es lo que necesita.

Es lo que centenares de profesionales hacen cada día en esta ciudad, en sus diferentes ámbitos de la restauración, de la gastronomía, del alojamiento, de los guías... Seriedad, rigor y profesionalidad es lo que tenemos que exigirle a nuestros responsables públicos. Trabajo conjunto para llegar a la excelencia, trabajo centrado en menos focos y más discreción. Acciones como la que hemos visto esta semana en Turquía buscando nuevos mercados. Actuaciones para que Córdoba siga ganando visitantes.

Menos debates absurdos, provincianos y acomplejados y más mirar iniciativas como la del Cabildo. De esas que ponen los focos sobre Córdoba y dejan ojipláticos a sus visitantes. Que pensar sale gratis y no provoca agujetas.