Los andaluces hablaron: aprueban al gobierno de Juanma Moreno, castigan al sanchismo y obligan al centroderecha a pactar, como ya lo han hecho en Extremadura o Aragón.

A pesar de bajar en escaños, el resultado de las elecciones andaluzas apuntala a Juanma Moreno con un millón setecientos mil votos como un líder territorial que seguirá marcando el camino del centro político español en los próximos años. El político popular ha desmontado todos los mantras que desde la izquierda sirvieron para demonizar durante más de 40 años al centroderecha andaluz y español. Además, su gobierno ha sabido conjugar las cifras de gestión con la cercanía a los ciudadanos y la empatía en los momentos críticos.

Los andaluces han castigado sin paliativos al sanchismo, representando en Andalucía no solo por un PSOE irreconocible, en caída libre, liderado por la todopoderosa vicepresidente de Pedro Sánchez , sino también han penalizado a su socio de gobierno , aquí representando por el Sr Maillo. Su demagogia y mentiras no han colado.

Y de este desgaste de la izquierda gubernamental se ha beneficiado claramente la frescura política y el apunte nacionalista de Adelante Andalucía, especialmente en la provincia de Cádiz. Como ocurre en otros territorios solo crece la izquierda que se separa de Pedro Sánchez y se enrola la bandera localista.

Pero quien sube un escaño de oro y emerge en posición influyente, como ha ocurrido en otras Comunidades Autónomas, es Vox. Su suelo de más del 12 % del electorado andaluz, 576.000 votos, es firme y consolida al equipo de diputados que lidera Manolo Gavira donde incorpora la experiencia en la política municipal de las portavoces de tres capitales importantes: Sevilla, Granada y Córdoba.

La responsabilidad de los 68 diputados de centro derecha es ser dique del sanchismo. La primera medida asegurando la gobernabilidad de Andalucía. Esa debe ser la prioridad.