firma invitadaCelso Ortiz

El desafío sanitario y la brecha inmunitaria

«El verdadero desafío de salud pública es, sin duda, la brecha inmunitaria existente entre una y otras poblaciones que provoca la reintroducción de patologías ya erradicadas o controladas en España desde hace años»

Sin entrar en disquisiciones sobre si la entrada masiva en Ceuta 2026 es un nuevo episodio de guerra híbrida o una crisis migratoria, lo cierto es que esta situación es comparable en ambas por sus daños colaterales. Las masas humanas, manejadas y utilizadas, pueden causar en la población miles de bajas, sobre todo en países en los que no existe respeto por la vida humana.

Desde el punto de vista sanitario, en un primer momento han sido las lesiones directas derivadas del cruce fronterizo las que han requerido atenciones prioritarias. Fracturas y heridas, ahogamiento incompleto, agotamiento físico extremo y deshidratación severa agravadas por las altas temperaturas del periodo estival. Pasados unos días esto está superado, según la Ministra médico y madre, ya no existe crisis sanitaria en Ceuta.

Pero, el problema viene ahora. Transcurrido ya el tiempo se hace imperativo, desde el punto de vista epidemiológico, el análisis de la traslocación de enfermedades que se produce en el contexto de una crisis migratoria masiva como la de Ceuta.

Desde la perspectiva de la salud pública, el problema no reside en la raza o nacionalidad de las personas, sino en las deficientes condiciones sanitarias y enfermedades endémicas en sus países de origen y en las precarias condiciones de salubridad del viaje.

Las informaciones de prensa indican que, a pesar de un retorno significativo de las personas que penetraron en la ciudad autónoma, queda una no desdeñable cantidad de otros que no han retornado por diferentes causas y vagan por la ciudad de forma incontrolada. Pese a todo, la crisis humanitaria persiste.

Existen, por tanto, dos flujos de personas migrantes; los procedentes de países centroafricanos y subsaharianos que suelen presentar una mayor prevalencia de enfermedades infecciosas y transmisibles de curso crónico. Su detección precoz en Ceuta es clave antes de su difusión y dilución demográfica en la península. La Tuberculosis, Malaria (Paludismo), Hepatitis y VIH, así como enfermedades parasitarias como la Filariasis y Esquistosomiasis o la Escabiosis (Sarna) predominan entre ellos.

Sin embargo, el perfil epidemiológico de los inmigrantes de origen puramente marroquí o argelino —mayoritarios en esta crisis masiva debido a la proximidad fronteriza— difiere del subsahariano, alineándose con las afecciones endémicas del Magreb: Hepatitis A, Gastroenteritis graves, salmonelosis, etc, ligadas a la ingesta de agua no potable o alimentos contaminados. Sin olvidar los parásitos intestinales como las Giardiasis o Amebiasis, que requieren tratamientos antiparasitarios inmediatos en frontera.

Adicionalmente existen los problemas sanitarios comunes a cualquier población, como los procesos crónicos que sufren picos de gravedad debido a la interrupción prolongada de sus tratamientos. También se ha podido comprobar el cambio del perfil migratorio con un repunte notable de mujeres gestantes y niños lactantes que obliga a realizar ingresos en obstetricia, pediatría y neonatología.

Con todo, la dimensión psíquica es uno de los campos más complejos a nivel institucional, ya que los recursos asistenciales estables de salud mental en la ciudad autónoma son históricamente limitados. Los cuadros de Estrés Postraumático o Estrés Crónico del Emigrante (Síndrome de Ulises) requieren la intervención urgente de los equipos de soporte psicológico.

Pero el verdadero desafío de salud pública es, sin duda, la brecha inmunitaria existente entre una y otras poblaciones que provoca la reintroducción de patologías ya erradicadas o controladas en España desde hace años. La Vacunación de Choque es la barrera imperativa en aquellos individuos en los que una larga estancia en la ciudad autónoma. Deberán ser vacunados todos los individuos independientemente de su edad, raza, origen u otros condicionantes socioeconómicos y ambientales.

Pero, ante esto, sorprende y es verdaderamente preocupante la respuesta timorata del Gobierno de España. El INGESA, responsable de la asistencia sanitaria en Ceuta y Melilla, ha solicitado expresamente a todos sus médicos que permanezcan localizables y que no abandonen Ceuta y se han suspendido licencias y permisos del personal. ¿Anunciar una partida extraordinaria de 25 millones de euros adicionales destinados a Ceuta, es suficiente? ¿pasará como en la erupción del volcán de la Palma o la dana de Valencia?

La Vulnerabilidad Estructural Demostrada del sistema sanitario de Ceuta opera bajo un equilibrio frágil. Una población flotante y abrupta de decenas de miles de personas transforma inmediatamente un déficit crónico de personal sanitario en una «catástrofe asistencial». Las infraestructuras sanitarias de la ciudad autónoma ya eran insuficientes antes de esta crisis.

Cuando la ratio oficial en España es de 6,51 médicos colegiados por cada 1.000 habitantes (INE), la tasa de médicos activos en Ceuta cuenta con una ratio aproximada de 1,63 médicos por cada 1.000 habitantes. Sería muy necesario saber cuántos médicos, enfermeras y resto de personal sanitario han desplazado a Ceuta para compensar este deficit. ¿Cuantos hospitales y centros de salud de campaña han instalado en el foco de la crisis?

El abordaje sanitario del inmigrante exige una respuesta en dos tiempos: La Sectorización Asistencial implementando el triaje y vacunación en frontera para evitar la saturación extrema de las urgencias en el Hospital Comarcal Universitario de Ceuta. Y de los Centros de Salud.

Se impone, por tanto, la necesidad de un Marco de Gobernanza Especial. El estatus de Ceuta como frontera exterior crítica de la Unión Europea obliga a reformular su gestión sanitaria. Ceuta y Melilla no pueden ser tratadas como un área de salud ordinaria; requieren incentivos profesionales y estructurales agresivos y un protocolo de activación de contingencias sanitarias internacionales automatizado.