Sede judicial de Montoro
Abogacía
Tres pueblos cordobeses en los que «estás perdido» si tienes un juicio
La rotación de funcionarios y jueces es uno de los motivos por los que se «eternizan» las causas judiciales
«Hay pueblos innombrables. Eso es como Voldemort, no se pueden nombrar: Montoro, Posadas y Peñarroya. Son juzgados que, como te toque la desgracia de vivir allí, estás perdido».
Así de contundente se mostraba el decano del Colegio de la Abogacía de Córdoba, Carlos Arias, durante la comparecencia que realizaba -junto a las letradas Lorena García Abreu y Cristina López Aguilar- para denunciar la situación de los judiciables y los abogados, ante las sucesivas huelgas de los Letrados de la Administración de Justicia, primero; la de los funcionarios del sector, después; y con la que ahora amenazan jueces y fiscales.
Entre los motivos que han llevado a esos juzgados a esa situación se encuentran que «ha habido mucha movilidad de jueces. Hay veces que el destino se confabula en determinados juzgados y hace que se eternicen». Y es que «los funcionarios cambian y hay muchas bajas», ha apuntado Arias
El decano ha puesto un ejemplo esclarecedor: «El juzgado de Montoro no es el que lleva el procedimiento, es el funcionario ‘Paquito Pérez’ y si está malo o tiene baja, eso no se lo toca nadie, porque cuando vuelva ‘Paquito Pérez’ te dice tú para qué has tocado mi asunto y hay asuntos que se eternizan». Y ha explicado que, desde el año 2005 tiene un proceso pendiente en el juzgado de Posadas: «mi cliente y yo nos vamos a jubilar los dos juntos», ha ironizado Arias.