Una carretera afectada por las lluvias .DIPUTACIÓN DE CÓRDOBA

La provincia de Córdoba resiste como puede la tempestad

La borrasca Leonardo deja evacuaciones junto al Guadalquivir, más de veinte intervenciones de bomberos y cortes de carreteras en una jornada que fue complicándose con el paso de las horas

La provincia de Córdoba vivió este miércoles uno de esos días en los que el temporal, como estaba previsto, va ganando terreno poco a poco hasta alterar la normalidad en distintos frentes. La lluvia persistente, más intensa en las comarcas del sur, terminó trasladando sus efectos hacia la zona del Guadalquivir , a lo que tuvo que responder el amplio operativo de emergencia desplegado.

La Subbética concentró desde primera hora los registros más altos de precipitación y también las primeras incidencias. Deslizamientos de tierra, balsas de agua y el aumento del caudal de arroyos comenzaron a poner a prueba la red viaria, en un escenario muy reconocible cuando las lluvias descargan con fuerza en zonas de sierra.

A media mañana ya era necesario regular el tráfico en la A-305, en el término de Baena, donde un salto de agua ocupaba gran parte de la calzada. Poco después se producía el corte de la A-4154 en Priego de Córdoba por el desprendimiento de un talud, mientras el desbordamiento del río Cabra obligaba a cerrar la C-336 a su paso por Monturque.

El goteo de incidencias fue constante. Aunque algunos tramos llegaron a reabrirse de forma provisional, la inestabilidad del terreno mantuvo la alerta durante toda la jornada. El tramo de la A-3131 entre Jauja y Badolatosa también tuvo que cerrarse por nuevos deslizamientos.

Con el avance de la tarde, el temporal amplió su radio de acción hacia la Campiña. La A-306 terminó cortada entre El Carpio y Bujalance por el cruce de agua sobre la calzada, una situación que obligó además a suspender la línea de autobús entre Córdoba y Maruanas hasta nuevo aviso y a desviar otros servicios para poder garantizar la conexión con la capital.

El momento más delicado llegó en la recta final del día. El cierre de la A-333 entre Iznájar y Priego de Córdoba —por desprendimientos, riesgo para la calzada y nuevos saltos de agua— de mostraba que la movilidad en la provincia empezaba a resentirse de forma seria. A esa misma hora seguían intransitables la C-336 en Monturque, la A-3131 en el entorno de Lucena y la vía autonómica que conecta con Rute. Ya entrada la noche, la A-4154 volvía a cerrarse tras detectarse daños bajo la calzada.

Evacuaciones junto al Guadalquivir

El aumento del caudal también obligó a tomar medidas preventivas en varios municipios del Alto Guadalquivir. En Villafranca, los bomberos colaboraron en el desalojo de unas treinta personas y varios animales en la zona de los huertos familiares del Camino de la Tejera, próxima al río. Actuaciones similares se llevaron a cabo en Maruanas —pedanía de El Carpio— y en Villa del Río, donde los vecinos de áreas agrícolas fueron evacuados ante el riesgo de anegamientos.

Durante la tarde, el operativo intervino igualmente en el desalojo de seis personas en El Tarajal, en el término de Priego de Córdoba.

Más de veinte intervenciones

A lo largo del día, los bomberos de la Diputación realizaron 23 actuaciones en la provincia. Además de las evacuaciones, trabajaron en el Polígono Industrial de Luque por acumulación de agua, retiraron árboles caídos en Baena, Lucena y El Tejar (Benamejí) y aseguraron elementos constructivos como tejas y placas solares en Doña Mencía.

El balance incluye también la inundación de la Plaza de la Constitución en Villaviciosa, el desprendimiento de una chimenea en Doña Mencía, un incendio de vivienda en Villafranca y diversas tareas de achique, tala de pinos y saneamiento de canalones en Lucena. Hubo intervenciones similares en Aguilar y Montilla por la caída de árboles, así como en Adamuz tras venirse abajo el muro de una vivienda.