Embalse de Iznájar
La Diputación y la UCO estudiarán cuatro embalses de Córdoba para anticipar los cambios en la calidad del agua
Los investigadores crearán modelos para simular cómo afectan la sequía, las lluvias intensas o los vertidos al proceso de potabilización
La Diputación y la Universidad de Córdoba (UCO) estudiarán durante el próximo año los embalses de Iznájar, Puente Nuevo, Sierra Boyera y Martín Gonzalo con el objetivo de anticipar la evolución de la calidad del agua y mejorar los procesos empleados posteriormente para su potabilización.
La investigación analizará tanto las cuencas que alimentan estos cuatro embalses como el comportamiento de las propias masas de agua. A partir de esos datos se desarrollarán modelos capaces de simular diferentes escenarios futuros y prever cómo pueden afectar las variaciones ambientales e hidrológicas al agua que posteriormente llega a las estaciones de tratamiento (ETAP).
El proyecto nace de un convenio entre la Diputación, a través de la Empresa Provincial de Aguas de Córdoba (Emproacsa), y la UCO, y contará con la participación de la Escuela Politécnica de Belmez. El acuerdo tendrá inicialmente un año de duración, aunque podrá ampliarse hasta cuatro.
Convenio Diputación-Universidad
El presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, y el rector de la UCO, Manuel Torralbo, han presentado este lunes una iniciativa que busca avanzar hacia una gestión más predictiva del abastecimiento. Emproacsa presta servicio a cerca de 370.000 usuarios en la provincia.
Del embalse a la potabilizadora
La investigación se desarrollará en tres fases. La primera se centrará en las cuencas hidrográficas que alimentan los embalses. Se recopilarán datos ambientales, climáticos y cartográficos y se estudiarán aspectos como las características del terreno, los usos del suelo, el movimiento del agua y los principales cauces que desembocan en ellos.
La segunda fase se trasladará a los propios embalses. Los investigadores establecerán una red de muestreo y realizarán mediciones sobre el terreno y análisis de laboratorio para conocer, entre otros aspectos, la distribución del agua y sus procesos de estratificación, mezcla y circulación interna.
El último paso consistirá en relacionar esos resultados con el funcionamiento de las plantas potabilizadoras. Se analizará cómo responden los tratamientos actuales ante las diferentes condiciones que puede presentar el agua procedente de cada embalse.
Inteligencia artificial y nuevos tratamientos
El estudio incorporará además herramientas de inteligencia artificial y nuevas tecnologías de tratamiento. Entre las opciones que se analizarán se encuentran la ultrafiltración, la nanofiltración, la ósmosis inversa parcial y los procesos de oxidación avanzada.
Fuentes ha explicado que se pretende disponer de herramientas «de conocimiento y predicción» que permitan anticipar mejor la variabilidad de las condiciones hidrológicas y ambientales. Los modelos integrarán información ambiental, hidrológica, físico-química y biológica para representar el funcionamiento de cada embalse y simular distintos escenarios.
El presidente de la Diputación ha enmarcado el proyecto en la necesidad de afrontar «uno de nuestros grandes desafíos como es el agua» y ha señalado el papel de la UCO y de la Escuela Politécnica de Belmez en la investigación.
Por su parte, Torralbo ha situado este trabajo dentro de las distintas vías de colaboración abiertas entre la Universidad y la institución provincial.