Hermandad penitencial del Rocío de CabraLa Voz

La hermandad penitencial del Rocío de Cabra cierra una etapa y abre un proceso electoral

Otras corporaciones egabrenses convocan a las urnas a sus hermanos

Se van cerrando etapas en las hermandades de Cabra y sin duda, este verano va a estar muy movido y con muchos cambios en las cabezas visibles de algunas de las cofradías más destacadas de la Semana Santa egabrense.

Es el caso de la hermandad penitencial del Rocío, en la que ha finalizado su primer y único mandato Francisco Javier Arroyo Luque, bajo cuya presidencia se ha concluido el paso de misterio con la incorporación del grupo escultórico llamado «peregrino» que conformaba el centurión a caballo.

De esta manera, Arroyo ha concluido su mandato y ha decidido no renovar, aún pudiendo hacerlo, por querer darle a la hermandad un aire diferente con otras personas que encabecen los nuevos proyectos que verán la luz en los próximos años. Las elecciones se celebrarán si todo sigue su curso con normalidad, a finales del mes de julio y ya se está creando una candidatura con la incorporación de nuevos hermanos, aunque aún no es oficial el candidato.

El caso de otras hermandades

En la misma línea está la hermandad de las Necesidades que ya contempla la posibilidad de un nuevo candidato y una nueva junta de gobierno con caras renovadas y proyectos reales que se desarrollarán en los próximos cuatro años

De la misma manera la archicofradía de Jesús Nazareno convocará elecciones este sábado 14 de junio. Finaliza el mandato de Isabel Alcántara en la cuatro veces centenaria hermandad de Jesús Nazareno con sede en la iglesia de San Juan de Dios. En estos años, se ha iniciado la culminación de la reforma integral del paso del Señor que será una realidad definitiva en los próximos años.

No ocurre lo mismo en la hermandad de la Sentencia, donde en la segunda convocatoria de elecciones tampoco se ha presentado ningún hermano para continuar trabajando por la hermandad de la barriada Virgen de la Sierra. Una situación anómala que habrá que esperar que nos depara en los próximos meses, creando una crisis que deberá afrontarse con lo que marquen los criterios de la Diócesis.