Procesión del Corpus Christi en los aledaños de la Catedral
El Corpus Christi llena de fieles las calles de Córdoba
En la solemnidad del Cuerpo y la Sangre del Señor, monseñor Jesús Fernández propone abrir «el corazón cerrado y egoísta»
Tras la celebración del triduo eucarístico celebrado en la Santa Iglesia Catedral desde el pasado jueves y hasta este sábado, el Cabildo Catedralicio ha oficiado la Eucaristía de la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo, un acto presidido por primera vez por el nuevo obispo de la Diócesis de Córdoba, monseñor Jesús Fernández.
El Obispo de de Córdoba expresó en su homilía que el cuerpo de Cristo es el «único alimento capaz de traer paz ante tanta violencia y se ofrece como alimento y ejemplo de nuestro compromiso activo», ante tanta pobreza y sufrimiento. Monseñor Jesús Fernández citó al Papa León XIV, que ha recordado que en esas circunstancias es más importante «saber acercarse que dar una respuesta apresurada sobre por qué ha sucedido algo o como superarlo. En un mundo fragmentado y dividido, el Señor quiere sentarnos en la misma mesa para que comamos el mismo pan de vida, »único pan capaz de genera comunión y configurar una Iglesia misionera«. Por eso exhortó con urgencia a "abrir bien los ojos para contemplar el misterio eucarístico que se ha ensalzado y procesionado con solemnidad por calles y plazas».
La Custodia de Arfe llegando a la plaza de las Tendillas
En el día del amor fraterno, «el día de Cáritas», el Obispo citó el lema «Mientras haya personas, habrá esperanza» con el que la entidad de la Iglesia ha presentado este año su campaña y desgranó la palabra de Dios que nos alimenta a través del Evangelio de Lucas y presenta a Jesucristo a través de la multiplicación de los panes y los peces a repartir entre cinco mil hombres y que tras la bendición de los alimentos repartió el alimento porque «el amor de Jesús nunca reposa» y así se observa en innumerables gestos recogidos por los evangelistas.
Este amor de Cristo alcanza su máxima expresión al morir por todos nosotros en la cruz, para nuestra salvación; esta entrega la anticipó sacramentalmente en la última cena en la que que instituyó para la Iglesia el sacramento de la Eucaristía, «en un protocolo que se asemeja al establecido en el reparto de los panes y los peces», explicó el obispo, por lo que dicha anticipación se interpreta como antelación del misterio eucarístico.
Procesión del Corpus Christi encabezada por el obispo de Córdoba
Tras la homilía de Monseñor Fernández, llegó el punto culminante de la jornada: la salida en procesión de la Custodia de Arfe, maravillosa muestra del arte religioso cuyos orígenes se remontan a los inicios del siglo XVI, precedida por un amplio cortejo sacerdotal, de las prohermandades, de las hermandades de gloria y de las de penitencia y sacramentales y con la presencia del paso de misterio de la hermandad de la Sagrada Cena acompañando al cortejo, como encarnación de la institución primigenia de la Eucaristía, el corpus christi, por parte de Jesucristo a sus apóstoles. A lo largo del recorrido se habían instalado un total de 11 altares devocionales erigido por diversas hermandades, un recorrido que estuvo ampliamente concurrido por la presencia de fieles que acompañaron al misterio eucarístico en su discurrir por las calles cordobesas.