Premiados y organizadores del galardón Monseñor Antonio Gómez AguilarLa Voz de Córdoba

Un programa de acompañamiento a mayores recibe el galardón Monseñor Antonio Gómez Aguilar

El proyecto depende de la obra social Hermano Bonifacio, del hospital San Juan de Dios de Córdoba

La obra social Hermano Bonifacio, del hospital San Juan de Dios de Córdoba, ha obtenido el galardón Monseñor Antonio Gómez Aguilar en su séptima edición, reconocimiento instaurado por la Fraternidad del Santísimo Cristo de la Providencia, dependiente de la Obra Pía Santísima Trinidad y de la parroquia de San Juan y Todos los Santos (Trinidad). Y lo ha hecho con su programa 'Acompañando a los mayores', destinado a ancianos que viven solos, con el objetivo de paliar este aislamiento.

La entrega ha tenido lugar en el centro parroquial Carmen Márquez Criado. El Galardón -una estatuilla con el busto de Monseñor Gómez Aguilar y un cheque por valor de cuatro mil euros- fue entregado por el vicepresidente de la Obra Pía Santísima Trinidad y presidente de la Fraternidad del Santísimo Cristo de la Providencia, José Juan Jiménez Güeto y el representante de la fundación La Caixa, Rubén Rodríguez-Arias Monroy, de Fundación La Caixa. Recibieron el reconocimiento, el Superior del Hospital San Juan de Dios, Hermano Isidoro de Santiago Sánchez, su director gerente Horacio Pijuán González, y la responsable del área de Solidaridad, Isabel de la Haba.

Dos hombres entregados al prójimo

En las diferentes intervenciones se establecieron paralelismos entre dos figuras solidarias que daban sentido a esta concesión: el Hermano Bonifacio y Monseñor Antonio Gómez Aguilar, ambos comprometidos con la sociedad cordobesa más desfavorecida. El Hermano Bonifacio Bonillo (1899-1976) fue un religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, célebre en Córdoba por su infatigable labor limosnera y su constante servicio hacia los más vulnerables, especialmente niños con polio. Actualmente se encuentra en proceso de beatificación. Por su parte, Don Antonio Gómez Aguilar (1927-1993) fue un influyente sacerdote cordobés cuya vida estuvo dedicada a la labor social y educativa, destacando la fundación de la Obra Pía Santísima Trinidad, que engloba colegios y residencias. Su compromiso con los más necesitados y su activa participación en la vida parroquial y cofrade le valieron el reconocimiento de su ciudad, que hoy honra su legado con una calle y un busto sufragado por suscripción popular.

El acto, conducido por Luis Soto Gil, contó con las intervenciones del Superior del Hospital San Juan de Dios; el representante de Fundación La Caixa; la delegada Territorial de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad, Dolores Sánchez; y el concejal de Infraestructuras y presidente de SADECO, Miguel Ruiz Madruga. El Presidente de la Fraternidad y Vicepresidente de la Obra Pía Santísima Trinidad, José Juan Jiménez Güeto, fue el encargado de cerrar el acto.

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