La misa congregó a muchísimos asistentesamgorriz

Una misa flamenca recuerda el origen de la Feria de Córdoba y la importancia de Nuestra Señora de la Salud

Esta tradición se recuperó en 2012

Los protagonistas de esta historia se llamaron Simón de Toro y Bartolomé de la Peña. En 1665 encontraron la imagen de la Virgen de la Salud en un pozo del entorno de la Puerta de Sevilla. Este descubrimiento hizo que se construyese una ermita de la que actualmente sólo queda la espadaña. La devoción a aquella Virgen se asoció a la curación de los enfermos y se propagó por la ciudad. Una de las antiguas ferias de ganado se celebraba en esa zona, y adoptó su nombre. Este es el origen de la denominación de la Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, que combina en su nacimiento el carácter religioso y el pecuario. Hoy, como desde 2012, se ha celebrado una misa flamenca en su honor. «¿Quién no tiene deseo de gozar de buena salud», se ha preguntado el obispo de Córdoba, Jesús Fernández. «Invocamos a Nuestra Señora de la Salud, para que, como madre, cuide de los enfermos y de las personas frágiles», ha respondido, recordando también a las personas en riesgo de exclusión.

La Corporación Caballeros y Damas de Nuestra Señora de la Salud recuperó la tradición de oficiar la misa para llevar los estandartes de la Virgen al recinto ferial, en comentado año 2012.. Su figura está en la actual ermita, que data de 1814. Curiosamente, «la estatua se encontraba en el despacho de la entonces responsable de los museos municipales, Mercedes Valverde, quien la rescató, y que es camarera mayor de la asociación, de quien partió la idea de volver a esta celebración», ha explicado el presidente de la entidad, Ángel Casares. «Ahora la figura está en la ermita de la Salud metida en una urna».

El obispo, Jesús Fernández, oficiando la misa flamencaÁlvaro Tejero (Diócesis de Córdoba)

Antaño, los distintos ediles de la ciudad acudían a la feria del ganado que se celebraba en el entorno del cementerio, iban a misa y daban una vuelta en sus coches. «Así que ahora, al terminar la misa, portamos el estandarte en un carruaje, llegamos al frontal de la feria, donde nos recibe el señor alcalde y hacemos un acto de entrega que simboliza el comienzo de la fiesta, damos una vuelta al real, y volvemos a traer el estandarte a su lugar», especifica Casares.

Si el eje central es la Virgen de la Salud, el flamenco vertebra en este caso la fe y la tradición. Un año más, se ocupan del aspecto musical el guitarrista Rafael Trenas y el cantaor Antonio de Pozoblanco. La misa flamenca no es muy propia de Córdoba, de ahí el especial valor de la cita. Estos músicos interpretan, por diversos palos del cante, la liturgia. Ellos mismos adaptan las distintas versiones al palo escogido.

El cantaor Antonio de Pozoblanco y el tocaor Rafael TrenasÁlvaro Tejero (Diócesis de Córdoba)

Como explican ambos músicos, el canto de entrada es 'Como las alas al viento' de Rocío Jurado, por tangos; luego es el turno de 'Piedad' por cantes abandolaos (rondeña antigua); luego viene 'Aleluya'; más tarde el ofertorio por granaínas; el Sanctus por tientos tangos; el 'Cordero de Dios' por milongas; y, finalmente, una 'Salve'.

Imagen de la misaÁlvaro Tejero (Diócesis de Córdoba)

La misa ha estado muy concurrida. Ha contado con la asistencia del alcalde, José María Bellido, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, y el delegado de Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, además de otras autoridades y representantes de diversas entidades cordobesas.ñ