Santísimo Crucificado de San Sebastián de los Ballesteros (Córdoba)La Voz

El Crucificado de San Sebastián de los Ballesteros saldrá en procesión por su 40 aniversario

La imagen tiene su origen en la devoción particular de un vecino de la localidad

San Sebastián de los Ballesteros se prepara para vivir el próximo sábado 3 de octubre una jornada llamada a quedar en la memoria del pueblo. La Hermandad del Santísimo Cristo Crucificado culminará la conmemoración de su 40.º aniversario con una salida extraordinaria de su sagrado titular, poniendo el broche final a un año dedicado a recordar su historia, reconocer a quienes la hicieron posible y mirar también hacia el futuro.

La jornada comenzará a las 18:00 con la Santa Misa en la parroquia de la Inmaculada Concepción. A las 19:00, el Santísimo Cristo Crucificado recorrerá de forma extraordinaria las calles de San Sebastián de los Ballesteros acompañado por la Agrupación Musical Nuestra Señora de la Encarnación - San Benito, Sevilla.

La Hermandad quiere que sea una celebración abierta y compartida. Por ello, se ha invitado a cofradías de otras localidades para que acompañen al cortejo y formen parte de una jornada especialmente significativa.

Los orígenes de la imagen

Para comprender lo que representa este aniversario hay que remontarse mucho más atrás de 1986. La imagen del Crucificado, de principios del siglo XX y perteneciente a los conocidos como «Cristos de Olot», llegó a estas tierras después de la Guerra Civil. Fue adquirida por Juan Antonio Ríder Ansio para su finca La Trinidad, en el término de La Rambla. Allí podría haber quedado como una devoción familiar, pero Juan José Berni Lesmes propuso que el Cristo procesionara por las calles de San Sebastián de los Ballesteros. Aquella iniciativa comenzó a forjar una relación entre la imagen y el pueblo que ha llegado hasta nuestros días.

A mediados de los años cincuenta, la imagen pasó a la parroquia y fue integrándose definitivamente en la vida religiosa local. A comienzos de los años setenta surgió además una de las expresiones más características de esta devoción: la Procesión del Silencio, un Vía Crucis marcado por la oración, la sobriedad y el sonido de un tambor ronco que acompañaba al Crucificado por las calles.

Nace la hermandad

El paso decisivo llegó el 4 de marzo de 1986. Un grupo de jóvenes, cuya idea comenzó a tomar forma durante sus viajes en autobús al colegio de La Victoria, decidió hacerse cargo de la imagen y fundar la actual Hermandad. Nació como una corporación mixta y con una importante presencia juvenil, hasta el punto de ser conocida como la «Hermandad de los jóvenes» o el «Cristo de la juventud». En su primer año logró reunir a más de un centenar de hermanos y hermanas, formándose así la primera hermandad mixta en nuestro pueblo.

Desde entonces se han sucedido juntas de gobierno, restauraciones, cambios y muchas horas de trabajo callado. En el año 2000, la imagen fue restaurada por el imaginero cordobés Antonio Bernal y, años después, la Hermandad culminó también el proceso de aprobación de sus estatutos y su confirmación canónica.

A lo largo de 2026, la celebración del aniversario ha estado acompañada por distintos actos, entre ellos, el Pregón de Semana Santa 2026, el I Certamen de Música Cofrade, la Presentación del logotipo conmemorativo, el Vía Crucis y la Presentación del cartel oficial, además de diferentes reconocimientos a personas, familias e instituciones estrechamente vinculadas a su historia. Antes del gran día queda aún una cita importante: el triduo conmemorativo de los días 24, 25 y 26 de septiembre, a las 20.00 horas, en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, al que quieren extender su invitación.

El 3 de octubre será, por tanto, mucho más que una procesión extraordinaria. Será una jornada para reencontrarse con quienes han formado parte de la Hermandad, con los recuerdos de cuatro décadas y con quienes hoy reciben ese legado. Porque cuando el Santísimo Cristo Crucificado atraviese las puertas de su parroquia, con Él saldrán también cuarenta años de nombres, esfuerzos, vivencias y devoción de todo un pueblo que ha aprendido a caminar a su lado.