Francisco rojanoArchivo Real Archicofradía Virgen de la Sierra

Francisco Rojano Romero, Hermano Mayor de la Archicofradía de la Virgen de la Sierra de Cabra

«Hay que construir un espacio que sea la casa de todos los devotos de la Virgen de la Sierra en el mundo»

La entidad busca poner en marcha la Casa Museo de la Patrona y exponer su patrimonio

Ya había terminado la misa diaria en la Parroquia Mayor de Nuestra Señora de la Asunción y Ángeles que vive su mes más especial cada año con la estancia de la Virgen de la Sierra. Allí, tras saludar amablemente a diferentes personas, habíamos quedado con el Hermano Mayor, Francisco Rojano. Como suele ser habitual, su responsabilidad, puntualidad y disposición, marcaban las pautas de nuestra conversación. Nunca pensé hacer una entrevista en el coro de la Parroquia Mayor y así fue, en el mismo coro que hiciera Pedrajas, allí pudimos conversar con total normalidad con un hombre que dirige una de las cofradías patronales más devocionales de Andalucía. Su meta, estar al lado de la Virgen, su objetivo, conseguir para las generaciones venideras, la casa museo de la Patrona de Cabra.

– Las hermandades filiales de Sevilla y Córdoba están sembrando peregrinaciones a pie de las dos capitales al Santuario de Cabra ¿Se está sembrando algo que puede ir más allá de una romería en un día concreto?

– Eso sólo lo sabe Ella. Para nosotros es una satisfacción enorme ver como desde Sevilla llevan años peregrinando, ahora también desde Córdoba, es un motivo de alegría para todos los devotos de la Virgen. Además están sembrando una semilla de gente joven que caminan y están con sus filiales. El arranque de la filial de Córdoba ha sido espectacular y están con una fuerza tremenda. Todas las filiales hacen un trabajo encomiable, Madrid, Santa Coloma, Málaga, Nueva Carteya, todas promoviendo la devoción a nuestra Patrona día a día.

– ¿Sois conscientes del movimiento popular y religioso que está emergiendo cada día más en torno a la Virgen de la Sierra?

– No somos conscientes y te lo voy a decir por este último año que hemos vivido. La propuesta de la Virgen Vicaria, un proyecto que nace de la junta de gobierno, está dando unos resultados inesperados. Me hubiera gustado que muchas personas vieran como la Virgen recorre los pueblos de Córdoba en su pequeña capilla. Cada pueblo ha tenido 20 días la capilla de la Virgen, la misa de llegada, la estancia en los hogares donde la demanda era de dos o tres hogares por jornada, los altares en cada casa, el rezo, los cantos, ahí te das cuenta de que somos unos privilegiados.

– Esta junta de gobierno tiene un objetivo que llevará al Cabildo General de hermanos como es la adquisición de un inmueble para construir la Casa Museo de la Virgen de la Sierra. ¿En qué momento de todo el proceso nos encontramos?

– Surge en nuestra candidatura adquirir un lugar para albergar todo el patrimonio de la archicofradía. Tiene su santuario, su parroquia de la Asunción y Ángeles, la Aurora, pero necesitamos un sitio donde concentrar todo el patrimonio textil, documental, artístico enorme que queremos poner en valor. Este proyecto no es nuestro, muchas juntas han querido y han tenido esa inquietud, pero creemos que ha llegado el momento de dar el paso definitivo. Vamos a arrancar y lo vamos a llevar a cabildo, tenemos el no, pero habrá que buscar el sí de todos los hermanos. A día de hoy no hay nada, sólo la idea sobre la mesa. Hemos visto varios inmuebles, hemos visto varias ubicaciones posibles. Si la Virgen nos acompaña y los hermanos lo apoyan podremos tener casa museo en los próximos años.

– Actualmente la Archicofradía tiene varios inmuebles, ¿el fin es concentrarlo todo en un mismo punto para tenerlo expuesto todo el año?

– Sí, queremos que sea una casa museo donde haya una exposición permanente. Todo no se puede exponer porque la Virgen tiene 60 mantos, por ejemplo, pero sí lo más representativo, incluso exposiciones temporales de patrimonio. Queremos dividirlo en salas, salón de actos, salas expositivas, sería de envergadura, ya que nos ponemos hay que optar por lo más alto y construir o habilitar un espacio que sea la casa de todos los devotos de la Virgen de la Sierra en el mundo.