Misa en el Juramento de San Rafael
El Obispo pide a San Rafael que presente al Señor las necesidades de Córdoba
En la solemnidad del custodio de la ciudad el prelado ha invitado a los fieles a participar en el programa pastoral de este curso
El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha presidido este sábado, 24 de octubre, la misa de San Rafael en la iglesia del Juramento. Han concelebrado con el prelado el rector del Juramento, Fernando Cruz-Conde y el Deán-Presidente de la Santa Iglesia Catedral, Joaquín Alberto Nieva. Asimismo, han acudido a la eucaristía el alcalde de Córdoba, José María Bellido, el presidente de la Diputación, Salvador Fuentes, el Delegado del Gobierno, Adolfo Molina, y representantes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, la Agrupación de Hermandades y Colegios Oficiales. La Policía Local, como cada año, ha realizado la tradicional ofrenda floral al Arcángel.
Ante todos ellos el Obispo ha explicado, a través de la Sagrada Escritura, “el profundo significado de San Rafael Arcángel como sinónimo del bien frente al mal; entre la elección de seguir a Cristo y rechazar su grandeza. En este sentido, el prelado ha situado el pecado como expresión de una lucha contra la bondad infinita".
Por otro lado, monseñor Jesús Fernández, ha explicado que algunos analistas hablan de que en este momento Europa se «desangra por falta de horizonte», a lo que la Iglesia responde con una propuesta evangélica clara y es el momento adecuado para que resuene la llamada que San Juan Pablo II y los Papas sucesivos han hecho para recuperar las raíces cristianas de Europa, lo que no significa rechazar a nadie, sino «armonización, entendimiento, unidad de fe y amor en el Señor de la historia».
El momento español, ha resaltado el prelado, convierte también en especialmente significativas las palabras que el Papa León XIV pronunció en el Parlamento de nuestro país durante su Viaje Apostólico. En ellas el Santo Padre dijo que la paz no es solamente una realidad política o institucional, nace también en la conciencia allí donde el rencor, la indiferencia y el odio ceden espacio a la reconciliación, por eso se instaura y se protege también a través del lenguaje. Las palabras pueden abrir caminos o cerrarlos, pueden iluminar la realidad o deformarla hasta hacer imposible el encuentro, ha añadido. De ahí que quienes ejercen una responsabilidad pública tienen una especial obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje, ha resaltado monseñor Jesús Fernández.
El pastor de la Diócesis ha terminado su alocución mostrando su preocupación por Córdoba y ha pedido que sigamos cuidándola porque esta misma semana el Instituto Nacional de Estadística ha vuelto a publicar que Córdoba tiene tres de los barrios españoles con la renta por habitante más baja. El Obispo ha destacado que, muchos de los que trabajan en este ámbito reconocen que queda mucho por hacer, pero piensan que estos datos no reflejan los avances que se están produciendo. Hablan de que los avances en estos casos son lentos y sostienen la necesidad de proceder a cambios estructurales que tienen que ver con garantizar el acceso gratuito a la educación, el acompañamiento para encontrar empleo y la inversión en proyectos estables, que aborden el crecimiento integral de las personas y de los barrios. Monseñor Jesús Fernández considera que, a pesar de que la tarea no es fácil, hay muchas personas e instituciones que la están realizando, y les ha agradecido su compromiso. Al Arcángel ha pedido el prelado que presente estas necesidades ante el Señor y que no cese en su empeño.
Equipos sinodales de evangelización
Finalmente, el Obispo, aludiendo a San Rafael como portavoz del mensaje divino, ha pedido que, en armonía con el Programa Pastoral de este curso, hagamos que la buena noticia del amor de Dios llegue a los que no lo conocen y a los alejados y nos capacite mejor para la tarea. Si no estamos insertados en un proceso formativo concreto, enrolémonos en uno de los Equipos Sinodales de Evangelización que se están poniendo en marcha, ha invitado el pastor de la Diócesis.
Un año más la iglesia del Juramento ha sido punto de encuentro para los cordobeses, que han querido rendir culto al custodio de la ciudad, al que han pedido seguir gozando de su protección.