El Cristo de la Humildad y Paciencia de CabraMac Fotografía

Cabra se prepara para el centenario de la Humildad y Paciencia con una posible procesión extraordinaria

El Hermano Mayor de esta cofradía de la localidad cordobesa, Jesús Luque Maíz, afronta la recta final de su mandato coordinando los actos del centenario y la convocatoria de un nuevo proceso electoral para el próximo verano

La Hermandad de la Humildad y Pacienca de Cabra, con sede canónica en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, está preparando los actos de su centenario que se desarrollarán entre 2026 y 2027. La cofradía también está preparando para el verano del próximo año un nuevo período electoral para suceder al actual hermano mayor, Jesús Luque Maíz.

La hermandad comenzará sus actos con la presentación del cartel del centenario que será obra del artista egabrense, Luis Peñalba Rueda, autor entre otros de las cartelas del paso del Cristo de la Humildad y Paciencia y el monumento a la bandera ubicado junto a los arcos de la calle Baena. Se tienen previstos realizar una serie de conferencias por expertos en diferentes material, pero siempre relacionadas con la religiosidad popular y las cofradías. Otra de las cuestiones que pretende llevar a cabo la propia hermandad es una obra social enfocada al comedor social de Cáritas de Santo Domingo, donde diariamente asisten a casi medio centenar de personas.

El día que se presente el cartel anunciador, también se anunciara el calendario de actos previsto hasta mayo de 2027. La principal idea y según palabras de su hermano mayor «es culminar con una procesión extraordiaria el 22 de mayo, siempre y cuando el Obispado nos de respuesta afirmativa». Además el 22 de mayo es San Zoilo, un nombre muy vinculado a la cofradía de la madrugada del viernes santo egabrense, ya que uno de sus hermanos mayores se llamaba asi y le dio una impronta a la corporación que aún hoy pervive, siendo conocido popularmente como la cofradía de «El Zoilo».

«El Señor de los Molineros» es una obra sin documentar, pero vinculada a la escuela malagueña del siglo XVIII. Se le rindió culto en la desaparecida Iglesia de la Aurora y posteriormente en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán donde ha ocupado varias ubicaciones a lo largo de las últimas décadas.

La hermandad se prepara para vivir unos meses intensos en torno a su centenario y con el fin puesto en ese 22 de mayo, día del culmen de todos los actos, fin de un mandato y fin del calendario de los actos de los cien años de cofradía.