Jesús Fernández, obispo de CórdobaSamira Ouf

El obispo de Córdoba expresa su pesar por el accidente ferroviario de Toledo

Jesús Fernández pide oraciones por las víctimas y sus familias

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, ha expresado este miércoles su «más profundo pesar» por el fallecimiento de «tantas personas» en el accidente ferroviario ocurrido en la provincia de Toledo y ha trasladado su cercanía a todos los afectados por lo que califica como una «dolorosa tragedia».

En un comunicado que firma en nombre de la Iglesia diocesana y en el suyo propio, el prelado envía sus «más sinceras condolencias» a las familias y seres queridos de las víctimas mortales. Su afecto y sus oraciones van también para los heridos y para quienes viven «la angustia y la incertidumbre» de no saber cómo están los suyos.

Ante circunstancias así, escribe Fernández, «la fe nos invita a permanecer junto a quienes sufren, compartir su dolor y ofrecerles el consuelo de la oración y la esperanza cristiana». El obispo encomienda al Señor a los fallecidos, pide por la pronta recuperación de los heridos y ruega que el amor de Dios sostenga a las familias golpeadas por el accidente.

Reconocimiento a los equipos de rescate

Fernández dedica también unas líneas a los profesionales sanitarios, los servicios de emergencia, los cuerpos de seguridad, los sacerdotes y todas las personas que trabajan en el rescate y la atención a los afectados, a quienes expresa su «gratitud y respeto».

El obispo enlaza esa labor con la que se vivió en Adamuz: «Su entrega y generosidad se puso de manifiesto durante el accidente de Adamuz y hoy han sido también un signo de humanidad en medio del sufrimiento».

Por último, invita a todas las comunidades cristianas de la diócesis a unirse en oración por las víctimas, sus familias y cuantos viven de cerca las consecuencias de lo ocurrido, para que encuentren «consuelo, fortaleza y esperanza en estos momentos de profundo dolor».

El mensaje termina con una invocación a la Virgen: «Que Santa María, Madre de la Esperanza y Madre nuestra, les acompañe».