Refugios climáticos en Córdoba para combatir el calor y estar en buena compañía
Visitamos un centro de mayores en uno de los días más calurosos
Jugar al dominó con aire acondicionado es más agradable
Sábado. Son las 13:30. Los termómetros de la calle marcan 40º C. Nos dirigimos a un centro de mayores que se ha reconvertido en refugio climático para que los ciudadanos mitiguen el calor que, poco a poco, amenaza con hacerse insufrible en los próximos días. Nos hemos cruzado con dos personas que abandonaban el centro de participación activa para personas mayores ubicado en el parque que se sigue denominando «la manzana de Banesto», ubicado en el barrio de Santa Rosa. El uno, con el carro de la compra camino de casa. La otra, que hablaba por teléfono con algún familiar y que también vuelve a su domicilio. Cuando accedimos, esperando encontrar la instalación concurrida, nos encontramos con que solo hay cuatro abuelos jugando al dominó. Nos explican desde el centro que las horas punta de ocupación oscilan entre las 9:30 y las 11 de la mañana, y que han llegado a estar unas 40 personas. La mayoría se va sobre las 13 horas y por la tarde no suele acudir gente. El calor obliga a encerrarse en casa.
Interrumpimos la partida cuando están removiendo las fichas para otro juego. La idea de que el centro de mayores pueda ser utilizado como refugio climático ante la ola de calor que tenemos encima parece que gusta. Hay que apuntar que realmente se está bien fresco, a punto de usar rebeca, casi. Antonio, a punto de cumplir 80 años, considera que «han hecho muy bien, porque algunas personas no tendrán cobijo y entonces, si se vienen aquí, lo pasan bien. Yo, por ejemplo, tengo mi casa y me quedo en ella, pero habrá otras personas que no tengan y si se vienen aquí, ese calor de encima se quitan. Su compañero de partida Carlos (79 años) apostilla las palabras de Antonio: “está muy bien eso de venir aquí, al fresquito, que es donde se está bien y a gusto. Muchas personas que no tienen donde ir se vienen aquí, están fresquitos, a gusto, distraídos, jugando. En fin, pasándolo bien».
Centro de Participación Activa para Personas Mayores de Santa Rosa
Solo un pero: no hay bar para tomarse un refresco
Antonio hace de nuevo uso de la palabra para formular una queja: «Aquí lo único que hace falta es tomarse, con esta calor, un refresco, pero resulta que llevamos seis meses sin el bar. No se porqué no lo abren. Y aquí hace falta tomarse tanto un refresco como una cerveza, un cafelito por la mañana. Hace falta abrir el bar».
Joaquín (84 años), se incorpora a la conversación: «Hay mucha gente que pasa calor porque en su casa no tiene aire acondicionado. Al que haya sacado eso (los refugios climáticos) hay que aplaudirlo. Me parece estupendo. Aquí nos entretenemos con el dominó, estamos fresquitos, pero echamos de menos el bar. Eso es imprescindible, porque uno venía, desayunaba, costaba todo más barato que en la calle, luego te tomabas tu cervecita…Eso lo echamos de menos todos. A ver si se acuerdan de nosotros y lo abren cualquier día».
Completa la partida Francisco, pronto a cumplir 93 años y con aspecto de ser mucho más joven, y apunta que «venimos aquí todos los días por eso» (estar fresco) y celebra que también pueda utilizarse la instalación en sábados y domingos.
Dejamos a los abuelos echando otra partida, no sin antes que nos recuerden, una vez más, que hace falta abrir el bar del centro de mayores de Santa Rosa. A quien corresponda, que tome nota.