Esta es la imagen que los cordobeses vieron publicada en primera plana del diario Córdoba el 6 de septiembre de 1990Ladis

El incendio que arrasó la iglesia de la Magdalena de Córdoba hace 35 años

Llevaba cerrada al culto más de tres décadas y tras su rehabilitación se convirtió en un centro cultural

A las 20:00 horas del 5 de septiembre de 1990 se declaró un incendio en la Iglesia de la Magdalena. Un incendio que a todas luces se estimó provocado, aunque no se podía precisar si intencionadamente, ya que el templo estaba cerrado al culto desde hacía más de 30 años y no contaba con luz eléctrica, por lo que estaba descartado que un cortocircuito hubiese sido la causa del siniestro. Un fuego que se inició en el retablo barroco y que rápidamente prendió la techumbre de la nave central de la iglesia, que no tardó más de media hora en derrumbarse. A pesar de lo aparatoso del incendio, los bomberos lo sofocaron en dos horas y media, aproximadamente.

Exterior de la iglesia de la Magdalena en 1988AMCO

Testigos presenciales declararon que el fuego se inició por la bóveda de la iglesia y que en pocos minutos se divisaron lenguas de fuego saliendo por las ventanas de la nave central que, por cierto, había sido restaurada. La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía estaba iniciando los trámites para encargar el proceso de restauración integral del edificio, que pasaría a manos de la Junta por medio de una cesión de uso.

Vista de la iglesia de la Magdalena desde la plaza que lleva su nombre (1980)AMCO/Ladis

Los vecinos llevaban años denunciando el estado de abandono de uno de los edificios singulares de la ciudad, construido tras la reconquista de Córdoba por Fernando III el Santo y que se había convertido en inesperado refugio de menesterosos y chutadero para los adictos a la heroína, que no dudaban en hacer candelas en el interior del otrora templo, accediendo a través de un agujero practicado en uno de sus muros o forzando el candado de una de las puertas de una nave lateral. Un edificio que llevaba una treintena larga de años sumido en el más triste de los olvidos por las autoridades competentes, tanto civiles como eclesiásticas. En el informativo de la televisión local PTV del 7 de octubre de 1988, dos años antes del siniestro, alertaba el periodista Sebastián Cuevas del lamentable estado que presentaba el interior del templo, que ya había sufrido varios conatos de incendio previos sin que se hubieran tomado medidas al respecto y que se había convertido en refugio de indigentes y drogadictos.

Aspecto del retablo de la iglesia de la Magdalena en 1988La Voz

Del retablo mayor que presidía el templo no quedó más que cenizas, aunque ya había sufrido el expolio cometido durante décadas por los intrusos que accedían al interior de La Magdalena, que, según cuentan las crónicas, tampoco dudaban en profanar las tumbas excavadas en su interior. El retablo de la capilla del Sagrario también había pasado al plano de los recuerdos muchas décadas atrás, habiéndose trasladado el Cristo a la Iglesia de San Pedro.

Interior de la iglesia de la Magdalena en 1988La Voz

Parecía este el fin definitivo de una iglesia, conocida tiempo atrás como Ermita de la Magdalena y que llevaba cerrada al culto desde 1956 por presentar, ya en esa época, estado ruinoso. Y eso que fue declarado monumento nacional en marzo de 1982. Afortunadamente, resurgió de sus cenizas y podemos ahora disfrutar de este histórico edificio, ya que en 1995 se iniciaron las obras de restauración, que finalizaron en agosto de 1998 y, desde entonces, está destinado a uso cultural gestionado por la Fundación Cajasur.