Camiseta de la ReMPS

La ReMPS ofrece sesiones de fisioterapia a afectados por enfermedades raras y sus cuidadores en la provincia de Córdoba

El programa, financiado por el IPBS, prioriza a menores y mujeres cuidadoras de municipios con riesgo de despoblación

La Red de Madres y Padres Solidarios (ReMPS) ha puesto en marcha un proyecto de rehabilitación fisioterapéutica dirigido a personas con enfermedades raras, crónicas o sin diagnóstico y a sus cuidadoras, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y atender las consecuencias de la multidiscapacidad y gran dependencia que suelen acompañar a estas patologías. La iniciativa se desarrolla gracias a la financiación del Instituto Provincial de Bienestar Social (IPBS) de Córdoba.

El programa, denominado Tratamiento fisioterapéutico para personas con enfermedades raras o crónicas, da prioridad a los menores de 15 años y a quienes se encuentran en fases avanzadas de la enfermedad, así como a quienes presentan un alto grado de discapacidad o dependencia. También se incluye a las personas cuidadoras, con especial atención a las mujeres, sobre quienes «recae de forma desproporcionada la responsabilidad del cuidado por el rol social que se les asigna», según destaca el presidente de la entidad, Francisco Ureña.

Atención en municipios pequeños

El proyecto se centra especialmente en zonas rurales afectadas por la despoblación, donde las familias suelen tener más dificultades de acceso a servicios sanitarios especializados. Actualmente, se está atendiendo a afectados y cuidadoras de catorce municipios: Fuente La Lancha, Espiel, Belmez, Guadalcázar, Dos Torres, Pedroche, El Carpio, Hinojosa del Duque, Fernán Núñez, Nueva Carteya, Posadas, Almodóvar del Río, Pozoblanco y Cabra.

«Solo se conoce el diagnóstico del 50 % de los casos de origen genético, y unas 3.000 enfermedades aún no cuentan con una patogénesis molecular definida, lo que dificulta su tratamiento», señala Ureña, quien lamenta que «muchas personas enfermas siguen sin acceso a terapias adecuadas, especialmente en poblaciones pequeñas».

Sesiones presenciales y seguimiento digital

La principal acción del proyecto, que concluirá a finales de año, consiste en un servicio de fisiorehabilitación adaptado al estado de salud de cada beneficiario. Este se desarrolla en series de 5, 10 o 15 sesiones, con frecuencia de una o dos veces por semana. Una de las sesiones se realiza de forma grupal con las familias, para enseñar ejercicios sencillos que puedan continuarse en el domicilio.

El tratamiento puede ofrecerse en clínica o en el propio hogar, dependiendo del nivel de autonomía del paciente. Además, la gestión se realiza mediante una aplicación móvil en la que las personas usuarias registran la información sobre su tratamiento, incidencias y grado de satisfacción. Esta herramienta digital permitirá a la ReMPS medir la demanda real del servicio y «comprobar si existe un sesgo de género en las tareas de cuidado», según apunta Ureña.