Oficina del SEPE en Córdoba
CSIF-Córdoba denuncia el «caos operativo» en el SEPE por los fallos críticos del sistema informático ALMA
El sindicato alerta de que la nueva aplicación, lejos de agilizar la gestión, ralentiza la tramitación de los nuevos subsidios y pone en riesgo el servicio a la ciudadanía
CSIF, sindicato mayoritario en la Administración General del Estado (AGE) en Córdoba, denuncia públicamente la situación de colapso que atraviesan las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en toda la provincia. Esta crisis, derivada de una falta crónica de personal, se ha visto agravada desde hace más de un año por el funcionamiento «nefasto» de la nueva aplicación informática, denominada ALMA.
El sindicato afirma que, desde su puesta en marcha en noviembre de 2024 para gestionar la reforma de los subsidios y la pasarela al Ingreso Mínimo Vital (tras la aprobación del Real Decreto-ley 2/2024), el sistema ha demostrado ser «manifiestamente ineficaz». Según destaca Vidal Muñoz, responsable del Sector de la AGE de CSIF en Córdoba, la aplicación presenta «fallos e incidencias constantes que impiden el reconocimiento ágil de las prestaciones».
CSIF subraya que, tras meses de implementación, ALMA sigue lejos de los estándares de operatividad necesarios. La central sindical señala que los tiempos de tramitación se han prolongado excesivamente en comparación con los sistemas anteriores, lo que genera un «embudo» administrativo que afecta directamente a los colectivos más vulnerables.
«Estamos ante una herramienta que, en lugar de facilitar la labor de los empleados públicos, se ha convertido en un obstáculo. No se puede modernizar la administración a costa de la salud mental de los trabajadores y del derecho de los ciudadanos a percibir sus prestaciones en tiempo y forma», añade Muñoz.
El sindicato apunta que, a los problemas técnicos se suma la alarmante carencia de efectivos en las oficinas de Córdoba, una situación que CSIF lleva años denunciando. CSIF exige al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social una solución técnica inmediata y un refuerzo real de la plantilla para evitar que el SEPE en la provincia quede paralizado por una digitalización «fallida y precipitada».