Torrijas de Pastelería CREMAPablo Castillejo

Gastronomía

Así se hacen una de las torrijas más esponjosas y tradicionales de Córdoba, paso a paso

El chef de pastelería CREMA nos brinda las claves y trucos para no fallar esta Semana Santa

La Semana Santa trae consigo uno de los dulces más típicos y representativos de la cocina española: la torrija. Si hay un postre o merienda que no puede faltar en la mesa desde Cuaresma es este bocado hecho con ingredientes básicos y deliciosos -pan, leche, huevos y azúcar- y que ha ido transformándose a lo largo de los años.

A pesar de las nuevas versiones con relleno, texturas o sabores, la torrija tradicional nunca falla y ese es el éxito de una de las pastelerías de Córdoba, CREMA (Calle Osario, 2): «la gente cuando va buscando una torrija apuesta por la clásica, bien ejecutada y de toda la vida. Una torrija de la abuela».

En sus vitrinas encontramos dos opciones - con miel y con azúcar- realizadas con ingredientes de calidad, técnica y un chef cercano, profesional y buena gente (rara avis en el sector), Miguel Bejarano, quien ha compartido sus trucos y consejos para triunfar esta Semana Santa.

«El secreto de nuestra torrija al final es un poco simple,darle cariño al producto. La elaboramos con un pan muy enriquecido, con yema de huevo, masa brioche, con mantequilla,y queda muy esponjosa. Usamos producto de calidad como leche fresca, productos naturales y de primera calidad» para conseguir unas torrijas «que el año pasado fueron brutal» y esta temporada van camino del éxito rotundo.

Paso a paso

La base de este postre es elegir un buen pan, en este caso brioche, un pan hecho con mantequilla, dulce y mantecoso que absorbe a la perfección todos los ingredientes líquidos. El siguiente paso, esencial para conseguir esponjosidad es infusionar leche, nata, azúcar, cáscara de naranja «importante usar sólo la piel porque lo blanco puede amargar», ramitas de canela, bolas de pimienta y esencia de vainilla para un toque único, tapar con papel film y reservar unos 10 minutos. Posteriormente, poner el pan en una bandeja y añadir la leche y ponerla en la nevera 12 horas «para que coja bien sabor».

La pasamos por huevo, las freímos al aceite, « con cariño y que no se rompan porque están muy empapuchadas y escurrimos bien de huevo».

Para el rebozado con azúcar y canela :« al final es al gusto nuestro y al consumidor le va a gustar si a nosotros nos gusta. Yo me gusta añadirle bastante canela, pero que no haya exceso». ¿El toque final? Rebozarlas con «un paso ligero y que queden bien rebozadas y sacudimos bien».

Para la versión con miel, pintamos «con miel de alta calidad, que compramos a unos productores de aquí de la sierra, y la aligeramos con agua para que profundice dentro de la torrija».