Propuesta gastronómica de Puerta Sevilla para Semana SantaGrupo Rosales

Gastronomía

Dónde saborear la tradición en Córdoba: tres restaurantes para comerse la Semana Santa

Tres localizaciones para probar los platos más representativos de esta época del año

La Semana Santa de Córdoba no sólo se vive en la calle. La pasión y la tradición se siente y se saborea desde la Cuaresma en las tabernas y restaurantes de toda la ciudad a través de platos que recogen el legado y la historia de una época del año que arranca oficialmente este Domingo de Ramos.

Recetas que son recuerdos y emblemas de la Semana Santa cordobesa y que por tiempo limitado forman parte de la carta de algunos establecimientos como los de Grupo Rosales, en pleno barrio del Alcázar Viejo. En sus restaurantes- Puerta Sevilla, Las Posada del Caballo Andaluz y La Viuda- encontramos la fusión perfecta entre la innovación y el culto a la cocina tradicional.

Una propuesta gastronómica que, en palabras de su director general Alberto Rosales, «nace con la idea de convertirse en el complemento perfecto para quienes disfrutan de la Semana Santa de Córdoba y quieren hacer un alto en el camino sin renunciar a la calidad y a la tradición gastronómica» en una ubicación estratégica: «nuestros restaurantes se encuentran a escasos metros de la carrera oficial y de la Mezquita-Catedral, lo que permite a los visitantes vivir la Semana Santa y la gastronomía como una experiencia conjunta».

Qué pedir

En uno de sus buques insignia desde 2012, La Posada del Caballo Andaluz (Calle San Basilio, 16), las elaboraciones de siempre como el revoltillo de Baena o las manitas de cerdo se funden con platos «humildes, profundos y ligados a la tradición cristiana, donde el bacalao y la legumbre son protagonistas», afirman desde el restaurante. Como el potaje de vigilia, el guiso de alubias blancas con bacalao y almejas al estilo de la abuela o el potaje de patatas estilo marmitako con atún y habitas que «nacen de casa. De nuestras madres y abuelas cocinando los viernes sin carne. De las ollas al fuego lento mientras el barrio olía a potaje. De la austeridad convertida en creatividad».

Sus habichuelas con bacalao «hablan de cocina sencilla, de cuchara compartida y de fondo de despensa», siguiendo el mismo proceso con los garbanzos: «partimos de un sofrito base, incorporamos las habichuelas previamente hidratadas y cocidas, añadimos el bacalao y, en el último momento, las almejas, dejando que se abran e integren todo su sabor en el guiso».

Por su parte, Puerta Sevilla (Calle Postrera, 51) presenta una propuesta más arriesgada con platos como el bacalao con tomate sobre parmentier de verduras y crujiente de patata violeta o el marmitako de atún rojo con espinacas, espárragos y habichuelones que se unen a otros platos de la carta como ensalada de naranja y bacalao o solomillo ibérico con migas camperas almendras y dulce al Pedro Ximénez.

Torrija de Cuaresma con helado de pistacho, de Taberna La ViudaGrupo Rosales

Bocado finalista

Para los que no conciben la Semana Santa sin torrija es imprescindible peregrinar hasta Taberna La Viuda (Calle San Basilio, 52) para disfrutar de uno de los bocados finalistas en el Concurso Nacional a la Mejor Torrija de España.

¿El secreto? «Partimos de una leche ecológica infusionada con vaina de vainilla, en la que empapamos el pan. Se pasa por huevo ecológico y se fríe hasta obtener una torrija dorada y jugosa». La torrija se acompaña de una sopa ligera de natillas con toque de algodón de azúcar junto a helado de pistacho y pétalos de flores, evocando los patios cordobeses.

Su propuesta es «un viaje al pasado, inspirada en los sabores de las recetas tradicionales, combinando elementos como natillas, algodón de azúcar y pistacho, junto a referencias sensoriales a celebraciones populares cordobesas».