Un border collie conduce a las ovejas en las instalaciones de InducanInducan Facebook

Cuando pastor y perro son uno: la academia de Villanueva de Córdoba que ha formado a más de mil ganaderos

El adiestrador Daniel Illescas transforma la relación entre el ganadero y el perro de trabajo mediante un método propio basado en la empatía, el respeto y la comunicación

Muchos habitantes de Villanueva de Córdoba quizá recuerden a Draqui, el perro que tuvo en la infancia Daniel Illescas. Era un ejemplar blanco y negro, mezcla de razas, con algo de border collie y fox terrier. «Estaba abandonado, empecé a juguetear con él y se quedó a dormir en la puerta de mi casa, estuvo dos meses debajo del coche de mi padre: se ganó el puesto y entró a casa». Ese fue el primer perro y desencadenante del amor y respeto hacia estos animales del actual responsable de la Academia de Pastoreo Inducan, especializada en convertir a pastores y perros pastores en un binomio que funcionen sincronizadamente, como uno solo. También los perros de las rehalas de su padre ejercieron una notable influencia. Fue, en suma, una niñez rodeado de los mejores amigos del hombre, algo que prendió una llama que mucho después daría, como fruto, una peculiar empresa especializada que hoy llega a colaborar incluso con universidades.

Los avatares de la vida de Illescas, con 36 años actualmente, le llevaron sin embargo al sector de la construcción prácticamente desde adolescente, donde desarrollaba su trabajo, aunque siempre con el interés constante por los perros. Eso le llevaba, por pura afición, a formarse como adiestrador por toda España, de Barcelona a Navarra. «Era sólo porque me gustaba, entonces no tenía intención de dedicarme a esto, porque tienes que ver si vales, y no me veía yo suficientemente capaz de dedicarme a ello». Sin embargo, hubo un elemento que le motivó: El Encantador de Perros. En esos años la cadena Cuatro empezó a emitir la famosa serie de César Millán. «No me perdía un capítulo, me compré sus libros... aquello me dio pie a querer formarme más todavía».

Poco a poco fue mejorando en sus habilidades de adiestrador, y esto coincidió con la explosión de la crisis económica, que le dejó sin trabajo hará unos quince años: «ahí dije: esta es la mía». Siguió haciendo cursos muy distintos, desde modificación de la conducta de perros de caza hasta la llamada obediencia de Mondioring, que combina ejercicios de agilidad y control del perro en entornos cambiantes. También de detección e incluso forenses. A partir de ahí ya empezó a adiestrar perros, con gran protagonismo de los de caza, e incluso puso en marcha una residencia canina. «Todo esto sin tocar el tema del pastoreo, al que no me había dedicado a pesar de tener siempre ovejas en mi casa».

Daniel Illescas junto a varios perros pastoresInducan Facebook

Un amigo y otros conocidos le recomendaron que fuera a un curso de adiestramiento de perros de pastoreo que organizaba Covap. «Prácticamente no sabía ni lo que era, si acaso lo había visto en la tele», recuerda. Sin embargo, ese mundo le dejó boquiabierto. «En el mundo del perro suele pasar que cuesta encontrar una verdadera motivación para el animal, a partir de la cual puedas desarrollar con él una labor: si el perro de caza no tiene caza, no está motivado, y en materia de obediencia tienes que encontrar algo que le encante, si no todo será un poco impuesto». ¿Qué sucedía con el pastoreo? «El pastoreo era innato en estos perros, que tenía una increíble capacidad de escucharte en momentos de estímulos altos; si en el día a día otro tipo de perro ve una pelota, una bici o se distrae con un coche... ya no lo controlas, pero los perros pastores ven un oveja y a pesar de eso hacen un equipo con el guía, me dije...¡esto es flipante!». A partir de ahí le cedieron a un border collie y empezó a hacer más cursos por el norte de España. Entre tanto, Illescas había competido en otros campos, como el llamado obediencia clase mundial, donde fue campeón de España y acudió a tres mundiales. «Todos esos conocimientos se los sumé al mundo del pastoreo, que es algo más tradicional». Eso le permitió a la postre elaborar un sistema de entrenamiento propio.

Un border collie adiestrado en Inducan, atento a cualquier movimiento del ganadoInducan Facebook

«A partir de ahí, hace unos nueve años, me llamaron para hacer formaciones a los ganaderos de Covap, y fue un éxito absoluto, hasta el punto de que seguimos trabajando con ello y habremos formado a más de mil ganaderos». En cada curso de pastoreo viene el pastor con su perro «y trabajamos para hacer equipo, lo que depende mucho de las cualidades de cada uno». En concreto, ¿qué cualidades busca Illescas en un perro pastor? «Para mi tipo de manejo, el perro debe tener tacto con las ovejas, debe tratarlas con respeto, sin ser duro con ellas, pero sabiendo imponerse cuando toque, debe tener capacidad de escucha para tomar decisiones correctamente y ser capaz de gestionar bien situaciones de inseguridad, excitación o depresión». Inducan no sólo realiza cursos con Covap, sino que se los ofrece a cualquier pastor de forma on-line, semipresencial y presencial. Además cría a sus propias camadas de perros pastores para la venta de ejemplares de excelente pedigrí y condiciones.

A estos cursos vienen perros de todas las razas acordes a semejante labor, como border collies, malinois, perros de agua o pastores vascos y catalanes. El responsable de Inducan considera al border collie como el más completo, aunque siempre dependerá de cada ejemplar y de la selección de cada individuo. Luego, a su juicio, estaría el kelpie, y seguidamente los ya comentados pastores vasco y catalán o el perro de aguas. «De todas formas lo importante es que tengan motivación para trabajar». En este sentido, lo que más cuesta, al enseñar su labor a un perro de todas estas razas, está directamente relacionado con formar una verdadera alianza con el pastor, «por eso no adiestramos al animal, sino que damos un curso de formación para que el pastor entienda a su perro y sepa ayudarle para que sea cada día mejor». En esa línea, Illescas aboga por el deber del pastor de empatizar con su perro y, en general, de cualquier persona con el perro que tenga, para saber que el animal hace determinadas cosas «porque cree que es la mejor manera de hacerlo, en el momento en que tú le expliques que hay otra forma, el perro será mejor».

Convenio con la universidad

La Universidad de Córdoba (UCO) y la academia de pastoreo Inducan han firmado un convenio de colaboración para impulsar iniciativas científicas, técnicas, formativas y culturales. Suscrito por el rector Manuel Torralbo y el representante de Inducan, Daniel Illescas, el acuerdo potenciará la formación práctica del alumnado de Veterinaria, el asesoramiento mutuo y el desarrollo de proyectos de investigación conjunta.

Esta alianza consolida una relación que ya ha dado sus primeros frutos con actividades como el ciclo Aliados del Rebaño, enfocado en el manejo del ganado mediante perros adiestrados. Inducan aportará su amplia trayectoria en el sector, respaldada por la experiencia de Illescas, quien ha formado a más de 1.000 ganaderos en el uso de perros de trabajo.

Además, el acuerdo cobra especial relevancia al coincidir con el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026 (FAO). En este marco, la Facultad de Veterinaria reforzará su programación académica y cultural con nuevas acciones formativas desarrolladas junto a la academia.