Incautación de la Guardia CivilIsabel de la Calle

El tráfico de drogas aumenta un 23,5% en Córdoba mientras baja en Andalucía

La provincia registró el mayor incremento andaluz, aunque ocupó la penúltima posición por número de delitos relacionados con el narcotráfico

Los delitos de tráfico de drogas aumentaron un 23,5% en la provincia de Córdoba durante 2025, el mayor incremento de Andalucía. Las fuerzas de seguridad contabilizaron 189 infracciones penales, 36 más que las 153 registradas durante el año anterior.

Esta evolución contrasta con la del conjunto de Andalucía, donde estos delitos disminuyeron un 2,7%. La comunidad pasó de 4.353 casos en 2024 a 4.235 durante el pasado ejercicio, según el Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior.

Los datos han cobrado actualidad después de que el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO) haya publicado este miércoles su Estadística Anual sobre Drogas correspondiente a 2025. El informe recoge las actuaciones de la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Servicio de Vigilancia Aduanera.

El aumento más elevado de Andalucía

Córdoba encabeza el crecimiento porcentual de los delitos de tráfico de drogas entre las ocho provincias andaluzas. Por detrás quedan Jaén, con un aumento del 16,4%; Cádiz, con un 5,8%, y Huelva, con un 5,7%.

En las demás provincias descendieron. Granada registró la mayor caída, con un 10,2% menos, seguida de Almería, con un 7,3%; Sevilla, con un 7,1%, y Málaga, con un 4,8%.

El repunte en Córdoba se produce principalmente fuera de la capital. En la ciudad, los delitos de tráfico de drogas pasaron de 73 a 77, un 5,5% más. En el resto de la provincia aumentaron de 80 a 112, lo que representa una subida del 40%.

Los datos de los municipios de más de 20.000 habitantes también reflejan evoluciones diferentes. Lucena pasó de 14 a 17 casos; Cabra, de seis a ocho; Palma del Río, de tres a cuatro; Puente Genil, de tres a 13; mientras que Montilla y Priego de Córdoba mantuvieron cuatro y dos delitos, respectivamente.

Lejos de los principales focos andaluces

El incremento no situa a Córdoba entre las provincias con mayor actividad relacionada con el narcotráfico. Sus 189 delitos representaron el 4,5% de los contabilizados en Andalucía y la dejan en la penúltima posición, solo por encima de Huelva, que registró 149.

Málaga encabeza la clasificación con 1.020 infracciones, seguida de Granada, con 902; Cádiz, con 770; Sevilla, con 580, y Almería, con 433. Jaén, con 192 casos, queda ligeramente por encima de Córdoba.

Las cifras no permiten considerar a Córdoba uno de los grandes puntos de entrada de droga en Andalucía. Las provincias costeras y aquellas afectadas por las rutas vinculadas al Campo de Gibraltar continuaron concentrando buena parte de la actividad policial. El dato cordobés sí señala un aumento de las actuaciones y de los delitos detectados, especialmente en los municipios de la provincia.

El Ministerio del Interior ha advertido de que estos números deben interpretarse como un indicador de actividad policial. El tráfico de drogas genera pocas denuncias ciudadanas y su evolución depende en buena medida de las investigaciones y operaciones desarrolladas por las fuerzas de seguridad.

Andalucía lidera las detenciones

La Estadística Anual sobre Drogas del CITCO situa a Andalucía como la comunidad con más detenidos por delitos contra la salud pública durante 2025. La comunidad sumó 5.267 arrestados, por delante de Madrid, con 5.238, y la Comunidad Valenciana, con 3.968.

En el conjunto de España, las fuerzas de seguridad decomisaron unas 370 toneladas de cocaína, hachís, marihuana y heroína. A esta cantidad se añadieron 875.000 plantas de cannabis, 658.000 pastillas de éxtasis y 679 kilos de MDMA en forma de cristal.

El hachís volvió a ser la droga más intervenida, con 257 toneladas, un 29% más que en 2024. Las incautaciones de cocaína, por el contrario, disminuyeron un 37%. El CITCO también detectó un aumento de sustancias como el óxido nitroso, el tusi, la ketamina y determinados opioides, aunque sus cantidades continuaron siendo reducidas frente a las drogas tradicionales.