La Velá te ofrece la frutá. La Velá te ofrece la sardiná. La Velá te ofrece la huevá. La Velá te ofrece incluso la salmorejá. Pero eso es tan sólo un aperitivo. Tras la frutá, la sardiná, la huevá o la salmorejá... el cuerpo pide algo más. Eso por la mañana. Por la noche nada mejor que una buena cena y luego ir a la Fuensanta. En torno a la Velá de la Fuensanta existen sitios cercanos con una gastronomía de calidad, y otros a cinco o diez minutillos andando. Aquí está nuestra selección, que seguro se puede ampliar con la experiencia de los lectores.
Choco
La cocina de ChocoChoco Facebook
No se puede hablar de comer bien en la Fuensanta sin hacer referencia en primer lugar a Choco, el pionero de las estrellas Michelín en la ciudad. Alguien dirá...pero es que no pega un restaurante de este tipo con un acontecimiento tan popular como la Fuensanta... Pues mire usted, la Velá no está reñida con comer de maravilla. Pero además, Choco tiene una terraza más informal desde hace muchos años, ideal para disfrutar en familia. El restaurante además empieza justo el 5 de septiembre su actividad tras volver de vacaciones. (Compositor Serrano Lucena, 14).
San Andrés
La carrillada de San AndrésFacebook San Andrés
Un verdadero clásico de la Fuensanta que cumple este año nada más y nada menos que 50 años. Inaugurado en 1976 como confitería y heladería fue evolucionando hasta convertirse en un auténtico bar de barrio que atrae no sólo a los vecinos sino a buena parte de aquellos cordobeses que quieren comer bien, con abundancia y precios económicos, pues es conocido precisamente por esa oferta. Tiene el mérito además de haberse mantenido dentro de la misma familia, los Casado. Raciones baratas de comida cordobesa son su fuerte. A eso se une su situación en una de las típicas áreas peatonales entre edificios de la Fuensanta, por lo que los padres pueden ir tranquilamente con sus hijos. (Virgen Milagrosa, 28).
Taberna La Abuela
Taberna La AbuelaTaberna La Abuela
La Taberna la Abuela tiene, desde luego, un lugar inmejorable para la Velá: justo al lado del Santuario de la Fuensanta. A su oferta de comida tradicional cordobesa y la calidad de las frituras, añadió hace unos años el café de especialidad, que vino de la mano de una reforma del local, para hacerlo más moderno. Croquetas, flamenquín, carrillada, torreznos o calamares, choco, boquerones o bacalao fritos, son algunos de sus platos más exitosos y solicitados. (Plaza Santuario de la Fuensanta)
Tanta Gloria
Tanta GloriaGoogle Maps
Entre la Cuesta de la Pólvora y la calle Pablo Neruda existe una moderna plaza en la Fuensanta. Allí está la concurrida terraza de Tanta Gloria. El lema de su carta es «Tanta gloria lleves como descanso dejas». Es un mundo que opta por ofrecer en muchas ocasiones una miríada de opciones que aturden al comensal, Tanta Gloria prefiere la antigua usanza de una carta corta y directa al grano, toda ella tradicional. Entrantes cordobeses, algo de carne, algo de mar, pizzas para el delicado y molletes para los rápidos.(C/Pablo Neruda, 17)
Mesón el Lobo
Terraza del Mesón el LoboFacebook Mesón el lobo
Cerca del Santuario de la Fuensanta, y gracias a la extensión de la ciudad con nuevas barriadas, se generó un entorno de bares y restaurantes interesantes en torno a la plaza del Moreal. Uno de los rincones tradicionales por excelencia es el Mesón el Lobo (no confundir con la Taberna Los Lobos de San Hipólito). Con el lema «descubre la esencia de Córdoba» su carta reúne todos y cada uno de los clásicos de la ciudad, más una nutrida variedad de revueltos, ensaladas, pescado plancha y frito. Es uno de esos lugares que apuesta por las docenas de referencias para todos los gustos. Eso sí, clásicos. Tiene, además, una amplia terraza. (Pasaje Fraternidad, 8)
Entre fogones
Entre Fogones y su flamenquínFacebook Entre Fogones
Este restaurante ofrece una propuesta gastronómica que combina la tradición culinaria cordobesa con guiños creativos y de fusión. Su oferta comienza con bocados para picar como variedad de tostas y otros más elaborados como la coca de lomo de orza o el brioche de carrillada con salsa kimchi. Entre sus entrantes destacan clásicos locales como el salmorejo y la mazamorra, acompañados de opciones reconfortantes como la ensaladilla de gamba roja al ajillo, patatas bravas y croquetas de puchero. La carta continúa con ensaladas y platos vegetales como los puerros braseados con velo ibérico, opciones de arroces (meloso con ibéricos y arroz negro), frituras de mar o carnes estofadas y a la brasa como el flamenquín casero, rabo de toro, pluma ibérica y mogote cocinado durante 36 horas. Para finalizar, su «Momento dulce» incluye postres clásicos reeditados como la tarta de queso con frutos rojos, torrija caramelizada o brownie de chocolate. (Plaza del Moreal, 8)
Casa Villegas
Casa VillegasFacebook Casa Villegas
Con 27 años de existencia, Casa Villegas es ya un clásico de la zona entre el Moreal y el Pocito. Con especialidad en pescaíto frito y carnes a la brasa, no se olvida, como no puede ser de otra manera, de los clásicos cordobeses. Sus raciones generosas y a buen precio son idóneas para las personas de buen comer. Cuenta con una agradable terraza en una zona peatonal, otro punto fuerte, en este caso para las familias. (Periodista Francisco Hidalgo Trillo, 8).
Taberna el 6 Puerta Nueva
Taberna el &Facebook el &
A diez minutillos andando del Pocito se encuentra este clásico cordobés que fue recuperado por José María Taboada tras unos periodos de altibajos. Es una de las siete tabernas denominadas El 6 que fundaron, valga la redundancia, seis joyeros cordobeses a principios del siglo XX. Es el único sitio que queda de los originales tras en cierre hace poco tiempo de Casa Damián, en Lineros. La taberna combina un poco de todo, desde comida tradicional a guisos o casquería en invierno. Pero también tiene pizzas o arroces. Todo ello siempre va acompañado de sugerencias de la casa que suponen una pequeña vuelta de tuerca más creativa a los platos clásicos. (Campo Madre de Dios, 2).
Damajuana
Taberna DamajuanaDamajuana Facebook
La Damajuana es un recipiente tradicional de vidrio o barro, caracterizado por su forma abombada y cuello pequeño. Sirve para guardar y trasladar vino u otros líquidos. Sin embargo, en el contexto de este local, el nombre también rinde homenaje a Juana Gavilán, quien dirige el negocio de la mano de su esposo, José Ruiz. Su propuesta gastronómica se centra en el recetario clásico cordobés, donde destacan elaboraciones de toda la vida como el salmorejo, el flamenquín o los cogollos aliñados con ajo. Entre sus especialidades imperdibles sobresalen las croquetas caseras, las patatas bravas, las papas cortijeras y el montadito de carrillada. (Ronda de los Mártires, 2).
Rincón de Cazorla
La terraza de Rincón de Cazorla es un patio cordobésFacebook Rincón de Cazorla
Ubicada en el corazón del barrio de Santiago, la Taberna Rincón de Cazorla ocupa una casona tradicional cuyo patio andaluz funciona como un singular y acogedor comedor al aire libre. Además cuenta con toldo por si el tiempo se pone tontorrón. Su propuesta gastronómica destaca por una cocina auténticamente local con una excelente relación calidad-precio. En su oferta no faltan los grandes clásicos de la zona: salmorejo, rabo de toro, flamenquín, berenjenas fritas, croquetas caseras, habitas con jamón y pescado en adobo. Y además es de los pocos sitios en Córdoba que sirve lengua de res. (Campo Madre de Dios, 48).