Chary Serrano en los jardines de Oriveamgorriz

Chary Serrano, influencer gastronómica

«La época de las rarezas gastronómicas ya ha pasado; ahora los grandes chefs vuelven al origen»

El blog 'Mi cocina y otras cosas', una de las bases de su trayectoria en Córdoba, acaba de cumplir 20 años de andadura

Hace tan sólo unos días, el blog 'Mi cocina y otras cosas' cumplía 20 años. En estas dos décadas, su autora, Chary Serrano, se ha convertido en el rostro más reconocido en Córdoba de ese mundo gastronómico que mezcla eventos, información y redes sociales. Influencer antes de los influencers y foodie antes de los foodies, Serrano procede del anterior universo de los foros, hoy arrinconado por los vídeos de Tik-Tok y otros formatos mega acelerados. Durante este tiempo ha sido testigo de un sector que ha evolucionado junto al quehacer empresarial del área hostelera, fundiéndose todas estas facetas en cualquier tipo de medio de comunicación. La presencia de recetas, bares, restaurantes, jefes de sala, sumilleres o cocineros es hoy omnipresente en nuestras vidas. Y Chary Serrano lo sigue contando desde su particular perspectiva, en parte en este veterano blog que sigue resistiendo la competencia de otras maneras de comunicar.

- Empezó su blog hace dos décadas en la era dorada de aquel formato, antes de las redes sociales y de que se promoviese la palabra «influencer». ¿Cómo fue su origen?

- Fue simplemente por tener un sitio propio donde guardar mis recetas y algunos reportajes de Córdoba, de los patios, cruces, eventos y algunas manualidades que publicaba en el foro de Karlos Arguiñano, que es donde empecé en este mundillo, en 2004.

- En seguida se convirtió en una figura constante en eventos gastronómicos, cuando todavía estaban copados exclusivamente por periodistas y otras figuras, como los bloggers de entonces, resultaban extrañas. ¿Cómo fue esa primera incursión en presentaciones, ruedas de prensa etc. en las que incluso la miraban mal? No sólo a usted, sino a cualquiera externo a aquel mundo de entonces.

- Fue una labor de tenacidad absoluta y no solo en eventos gastronómicos, También en exposiciones, congresos y jornadas tecnológicas, porque, efectivamente, en algunas ruedas de prensa parece que era una intrusa en medio de los periodistas, donde a veces me decían… «señora, quítese, que estamos trabajando», a lo que yo respondía… «y yo también». Con el tiempo me fueron conociendo y respetando

- El perfil dominante del creador de contenido suele ser muy joven. ¿Ha sentido en algún momento que su edad o su estilo eran una barrera, o por el contrario se convirtieron en su mayor fortaleza y marca personal?

- Sinceramente creo que mi edad ha jugado a mi favor, y precisamente por ese motivo se han fijado siempre en mí. Y debo decir que sobre todo quienes más me apoyaron en aquellos tiempos fueron los jóvenes profesionales de marketing, comunicación o blogguers con los que me codeaba.

- De los foros y blogs tradicionales a Instagram y TikTok. ¿Cómo ha vivido la transición tecnológica y qué extraña de esa «web 2.0» más pausada frente a la inmediatez de hoy?

- Yo me adapto a todo rápidamente, aprendo continuamente y no tengo problemas de transición. Lo que sí echo de menos es que antes los blogs tenían miles de visitantes, verdaderos lectores, y eso ha ido cayendo con el tiempo, precisamente por las redes, más rápidas e inmediatas.

- Ha visto evolucionar la escena culinaria de Córdoba durante dos décadas. ¿Cómo ha cambiado la percepción de la cocina cordobesa en estos 20 años?

- Si hablamos de percepción en la cocina cordobesa desde fuera, ha sido muy buena, máxime cuando tenemos tres cocineros con 5 estrellas Michelín en total. Y otros muchos con Soles Repsol, Soletes, etc. También en el reconocimiento interno, por aquello del orgullo cordobés.

Chary Serrano al lado de uno de los árboles singulares de Oriveamgorriz

- En un panorama gastronómico obsesionado con la innovación, sus recetas mantienen un fuerte arraigo tradicional. ¿Cuál es el secreto para renovar la cocina de siempre sin que pierda su alma?

- Afortunadamente, los tiempos de innovación gastronómica donde se imponían muchas rarezas en técnicas, presentaciones, en unos casos minimalistas y en otros basadas en mucha espectacularidad, creo que han pasado. Ahora los grandes chefs y cocineros en general vuelven a los orígenes, al buen producto, a la buena técnica, lo que no quita que se innove. Por mucho que se ofrezca novedad en un plato, éste debe estar rico y ser reconocible. Y debo decir que en general se come muy bien en los restaurantes cordobeses, sin olvidar las tabernas.

- Frente a las recetas de 15 segundos pensadas solo para impacto visual en redes, ¿qué opina del consumo acelerado de la gastronomía actual?

- Una receta explicada en 15 segundos es difícil de entender. Verla y decir... debe estar buena… sí, pero no para quien realmente quiera hacerla. Para eso te la deben explicar en un texto. En redes los textos son cortos. Yo hago resumen de una receta en un reel de un minuto o fotos y prefiero poner el enlace a mi blog para quien quiera ver el paso a paso y todas las explicaciones, que entre a verla y a copiarla.

- Mantener un ritmo constante durante 20 años exige una disciplina enorme. ¿De dónde sigue sacando la inspiración?

- Bueno, en los últimos años el ritmo no ha sido tan constante ni prolífico, porque tengo muchas obligaciones, cargos, y eventos y a todo no llego, aunque lo voy manteniendo. En realidad, podría estar meses sin hacer ni una foto y tendría material para publicar. Aunque sigo haciendo fotos y vídeos de casi todo lo que cocino. La inspiración en recetas nuevas me ha llegado más de ver lo que hago con lo que tengo en el frigorífico. El aprovechamiento es importante. También veo muchas recetas. Al final, todo está inventado… y queda mucho por inventar, porque cada uno le damos nuestro toque, con nuestros gustos.

- ¿Qué le ha aportado el blog durante este tiempo en cualquier ámbito?

- El blog ha sido mi escaparate. Como decía al principio, más cuando no había redes sociales. Me ha aportado satisfacción personal, sobre todo. No puedes mantener un producto que no te aporta algo durante tantos años… y no precisamente en lo económico. A través de él he ido evolucionando a la comunicación gastronómica en general, mano a mano con mis redes sociales, lo que me ha facilitado la consecución de bastantes premios y reconocimientos, de los que estoy muy orgullosa, así como de ser la Comendadora por Córdoba de la Academia Andaluza de Gastronomía y Turismo, lo que ya no me limita solo a Córdoba.

- ¿Cómo se imagina el futuro del blog y qué le queda aún por cocinar o contar?

El futuro del blog no es que me lo imagine, es que quiero que siga como hasta ahora, o mejor. Estoy dispuesta a seguir en mi línea todos los años que pueda. En una pregunta anterior me decías que mis recetas mantienen un fuerte arraigo tradicional. Es así, por elección, por convicción. Llevo muchos años empeñada en aprender recetas tradicionales, sobre todo de Córdoba y su provincia, especialmente las que se van olvidando. Cada receta que se olvida, es un patrimonio que se pierde. Esas recetas que se hacen en las fiestas, que pasan de abuelas, a madres, a hijas, deben tener un sitio importante en nuestra gastronomía, por muy sencillas que sean. Sobre todo esas recetas van a seguir formando parte de mi blog, o en otras webs que escribo, como la de Sabores de Córdoba. Me queda mucho por contar, por cocinar.