Iniciativa contra la soledad no deseada del Hospital San Juan de Dios de Córdoba
Un café y alguien que escuche para combatir la soledad en Córdoba
Voluntarios del Hospital San Juan de Dios llevan al bulevar Gran Capitán una iniciativa que invita a conversar y recuerda la importancia del acompañamiento
Sentarse, tomar un café y dedicar un rato a conversar. Esa ha sido la propuesta que los voluntarios del Hospital San Juan de Dios de Córdoba han llevado este lunes al bulevar Gran Capitán con «Plazas contra la Soledad», una iniciativa para hacer visible la soledad no deseada y mostrar cómo los gestos cotidianos pueden ayudar a combatirla.
La actividad forma parte de la Semana contra la Soledad No Deseada, que la Orden Hospitalaria celebra del 19 al 25 de octubre en distintas ciudades españolas. En Córdoba, los voluntarios han invitado a los viandantes a detenerse y compartir un momento de conversación, con la intención de recordar que escuchar y dedicar tiempo a los demás puede contribuir a crear relaciones y detectar situaciones de aislamiento.
«Un café y una conversación pueden parecer gestos pequeños, pero nos recuerdan que frente a la soledad todos podemos hacer algo», ha señalado Horacio Pijuán, director gerente del hospital. Para el responsable del centro, prestar atención a quienes tenemos alrededor es una responsabilidad compartida que también forma parte del cuidado de las personas.
Veinte mayores acompañados en sus domicilios
La acción en la calle acerca una labor que el hospital desarrolla durante todo el año. A través de su Obra Social Hermano Bonifacio, el programa «Acompañando a los mayores» atiende actualmente a veinte personas en sus domicilios y cuenta con seis voluntarios.
Durante 2025 se realizaron 222 visitas domiciliarias. El acompañamiento combina visitas periódicas y contacto telefónico para mantener la relación con las personas atendidas, ofrecerles espacios de escucha y detectar posibles necesidades.
El proyecto nació para facilitar a mayores en situación de vulnerabilidad el acceso a recursos como el programa de garantía alimentaria y la ropería solidaria, además de proporcionarles compañía.
El director gerente junto a la responsable de Solidaridad y las voluntarias que participan en la acción 'Plazas contra la Soledad'
María Molero, responsable del Área de Solidaridad del hospital, explica que las visitas permiten construir una relación en la que la persona mayor sienta que cuenta con alguien. «Para muchas personas mayores, saber que alguien va a llamar o que va a volver a visitarlas tiene un valor enorme», afirma.
Junto a este programa, el centro desarrolla otros proyectos de atención domiciliaria y respiro familiar dirigidos a personas mayores y a sus cuidadores.
Una realidad que también afecta a los jóvenes
Aunque el aislamiento suele asociarse a las personas mayores, la soledad no deseada afecta a distintas edades. Según el Barómetro de la Soledad No Deseada en Andalucía 2024, cuyos datos recoge la nota del hospital, el 22,6 % de la población adulta andaluza sufre esta situación.
La proporción alcanza el 30,2 % entre las personas de 18 a 34 años, frente al 19,4 % entre quienes tienen 55 años o más. Además, el 72,3 % de los afectados lleva más de dos años sintiéndose así.
La soledad no deseada aparece cuando las relaciones que una persona mantiene, por su cantidad o por su calidad, no responden a las que desearía tener. Por eso puede experimentarse incluso estando rodeado de gente.
Con las actividades de esta semana, la Orden Hospitalaria busca facilitar que se hable de una realidad que a menudo permanece oculta y favorecer las redes de apoyo. Mantener el contacto, escuchar y propiciar espacios de encuentro son algunas de las respuestas que la iniciativa propone llevar a la vida cotidiana.