Placas solares flotantes del Canal de Isabel II
Así son las placas solares 'sobreacuáticas' de Madrid que aprovechan al máximo el calor de la capital
La instalación se llevó a cabo sobre el vaso del depósito vacío, donde se extendió una estructura capaz de soportar tanto la exposición solar como el contacto continuo con el agua
La instalación de placas solares de Torrelaguna forma parte del marco del ambicioso Plan Solar que Canal de Isabel II está desarrollando. No es su tamaño ni su potencia lo que la hace única, sino el hecho de que ha sido construida sobre una lámina de agua en lugar de sobre suelo firme. Sobre el depósito inferior de esta localidad madrileña flotan ya 3.770 paneles fotovoltaicos, en un entorno dominado por la presencia histórica de la central hidroeléctrica de Santa Lucía.
Con una potencia pico cercana a los 1.700 kW, esta planta es capaz de generar anualmente electricidad suficiente para abastecer a unos 1.400 hogares. La superficie que ocupan los paneles alcanza los 12.000 metros cuadrados, todos ellos instalados directamente sobre el agua.
Se trata de la primera instalación de energía solar flotante en toda la Comunidad de Madrid. Según ha explicado Jesús Urbieta, jefe del Área de Tecnologías Industriales de Canal, esta infraestructura funcionará como proyecto piloto para evaluar cómo se comporta esta tecnología en un entorno acuático y valorar si podría aplicarse en embalses de la región.
La instalación se llevó a cabo sobre el vaso del depósito vacío, donde se extendió una estructura capaz de soportar tanto la exposición solar como el contacto continuo con el agua.
Sobre esta plataforma flotante se colocaron los módulos solares, que han sido amarrados a los muros del depósito, permitiendo un margen de movimiento controlado para adaptarse a rachas de viento o variaciones en el nivel del agua.
Al estar instalados directamente sobre el agua, los técnicos de Canal prevén dos beneficios principales: una mejor conservación del recurso hídrico y un incremento en la eficiencia energética, especialmente en verano.
Placas solares flotantes del Canal de Isabel II
Tal y como señala Urbieta, «al cubrir parte de la superficie del agua, se reduce la radiación solar directa sobre ella, lo que disminuye tanto la evaporación como la aparición de algas».
Pero hay otro aspecto clave que hace que esta planta destaque: su eficiencia. Y es que el rendimiento de los paneles se ve favorecido por el efecto refrigerante del agua. «Al mantenerse más fríos que en instalaciones convencionales, los módulos fotovoltaicos alcanzan un rendimiento superior», explica Urbieta.
De hecho, según estimaciones técnicas, este tipo de instalaciones pueden lograr hasta un 15 % más de eficiencia respecto a los sistemas tradicionales en suelo o tejado.
Esta planta es capaz de generar anualmente electricidad suficiente para abastecer a unos 1.400 hogares
El Plan Solar de Canal de Isabel II no se detiene aquí. Además de esta planta flotante pionera, contempla la construcción de más de treinta instalaciones solares distribuidas por diversas localizaciones estratégicas. A comienzos de 2024, ya se encontraban en ejecución 26 de estos proyectos.
En total, el plan prevé alcanzar una potencia superior a los 39 megavatios, el equivalente al consumo energético anual de una población de unos 27.000 habitantes. La inversión estimada supera los 55 millones de euros, cofinanciados con fondos procedentes de la Unión Europea.
Placas solares flotantes del Canal de Isabel II
Estas instalaciones se desplegarán en infraestructuras de todo tipo: estaciones depuradoras, depósitos, plantas de tratamiento, tanques de tormentas y otras dependencias con alta demanda energética y superficie disponible.
El objetivo es claro: consumir la energía producida directamente en el punto de generación, reduciendo así la dependencia de la red eléctrica convencional y optimizando la eficiencia del sistema.
En algunos casos, incluso se generarán excedentes de producción que podrán ser vertidos a la red eléctrica, contribuyendo así al aumento de la cuota de renovables en el mix energético.
En instalaciones como la de Torrelaguna, además, la generación solar convivirá con otras tecnologías ya presentes, como la hidráulica, el biogás o la cogeneración, permitiendo así un aprovechamiento más eficiente de todos los recursos disponibles.