Francisco González, director general de Eiffage Construcción.Eiffage Construcción

El constructor del circuito de Fórmula 1 de Madrid aleja los rumores: «Llegaremos a tiempo»

Indica que van por delante de plazo en cuestiones como los aglomerados, que están previstos para 2026 y ya han comenzado

El director general de Eiffage Construcción, la empresa que está construyendo el circuito que albergará el Gran Premio de España de Fórmula 1 del próximo 13 de septiembre en Madrid, desmiente los rumores de posible cancelación por parte de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) por dudas en torno a los plazos.

«La carrera se celebrará el 13 de septiembre. Llegaremos. Un dato objetivo es que ya hemos empezado con los aglomerados, con los que estaba previsto empezar en marzo de 2026. Vamos con adelanto», señala Francisco González.

El director general de la filial española de esta empresa francesa detalla que se está trabajando en el circuito de lunes a sábado en turnos de 24 horas. Un mes antes del Gran Premio se desarrollará en él una prueba para poner las arquetas. La curva más importante del circuito, la llamada Monumental, será del 24 %, después de que los pilotos vieran excesivo el 30 % con el que empezó.

Fernando Alonso y los demás pilotos pueden estar tranquilos, porque Eiffage Construcción es una empresa seria. Su matriz, el Grupo Eiffage, es de origen francés, y facturará 23.000 millones de euros a final de este año. Es una de las cuatro grandes constructoras de Europa.

Eiffage Construcción trabaja en España desde el año 1978. Recientemente, ha conseguido en nuestro país varios contratos de 80 millones de euros. Entre ellos están el circuito de Fórmula 1 de Madrid y el segundo tramo de ampliación del Metro de Málaga.

La compañía cerrará este año facturando 400 millones de euros en nuestro país. Su actividad está centrada en construcción, aglomerado e industria. Esta última se refiere a explotación de canteras –es el primer-segundo explotador de canteras en las zonas en las que está: Corredor del Mediterráneo, Levante, Andalucía y zona centro– y hormigones –está entre el primer y segundo puesto en las mismas zonas–. Hasta ahora, cada parte produce un tercio de los ingresos. El objetivo es que en los próximos cinco años sea 50-25-25 %, respectivamente. Su idea es facturar 600 millones en el año 2030.

España es el tercer país más importante para el Grupo Eiffage en términos de ingresos. El primero es Francia, con el 60 % de la facturación, por delante de Alemania y España. Eiffage Construcción proporciona desde nuestro país el hormigón para todo el grupo, incluido el de una central nuclear de 3.500 millones de euros que les han adjudicado en Francia.

Eiffage Construcción trabaja también desde España para el Gobierno de Estados Unidos, que exige grandes requisitos, en obras para defensa en países como Polonia, Rumanía, Italia o las bases de Morón y Rota en España.

De cara al futuro, tiene grandes esperanzas en el negocio del agua. La patronal de la construcción, Seopan, ha estimado que se necesitan 200.000 millones de euros de inversión en obras hidráulicas: 70.000 en obra nueva, 70.000 en modernización y 70.000 en I+D.

Sobre cuestiones de actualidad de la construcción, como la investigación a Acciona y Servinabar por el caso Koldo, admite que «dañan al sector, pero los controles han funcionado. Nosotros lo tenemos claro: un compliance –cumplimiento– europeo, multinacional, y ahí es donde queremos estar».

En cuanto a la vivienda residencial, responde como una vez hizo Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, empresa en donde González trabajó: «Dijo que él no sabía ganar dinero en China. Yo tampoco sé ganar dinero con la vivienda», tal como está hoy pensado el sistema, con todo el riesgo para el constructor. Sí, señala estar estudiando licitaciones para centros de datos.