La dimensión económica continúa siendo otro eje de tensión relevante

Vivienda

El precio del alquiler preocupa ya más que la okupación en Madrid

«Que la okupación ocupe el cuarto lugar refleja que los propietarios siguen demandando seguridad jurídica y protección», subrayó Laura Mulà

La escalada de los precios del alquiler encabeza actualmente las inquietudes de los madrileños, situándose por encima de otras problemáticas como la okupación ilegal, que ocupa el cuarto puesto en la lista de preocupaciones ciudadanas. Así lo refleja el III Barómetro de la Vivienda 'Planeta Propietario', elaborado por el Grupo Mutua Propietarios a partir de las respuestas de más de 2.300 personas en todo el país.

El informe constata un «aumento significativo» en la preocupación por el coste del alquiler, con una subida de 0,49 puntos respecto a ediciones anteriores. A este incremento se suma también el de los precios de compra de vivienda, que crecen en 0,43 puntos. Ambos factores consolidan el acceso a la vivienda como uno de los principales motivos de desasosiego para los residentes en la región.

Paralelamente, la legislación en materia de vivienda también se perfila como un elemento que alimenta la incertidumbre, tras registrar un ascenso de 0,25 puntos en el índice. Frente a estas inquietudes, la okupación ilegal muestra un leve retroceso (-0,1), aunque se mantiene como la cuarta preocupación más mencionada entre los madrileños.

«Que la okupación ocupe el cuarto lugar refleja que los propietarios siguen demandando seguridad jurídica y protección, mientras que la creciente preocupación por los cambios normativos sitúa el marco legal como un asunto de especial interés por su fuerte impacto sobre el mercado residencial», subrayó la directora Multicanal del Grupo Mutua Propietarios, Laura Mulà.

Costes al alza e inseguridad jurídica

La dimensión económica continúa siendo otro eje de tensión relevante. Según el barómetro, en el año 2025 los gastos del hogar absorbieron el 46,2 % del total del presupuesto de los madrileños, marcando así el nivel más alto de los últimos tres años. Esta presión financiera se traduce en que uno de cada tres ciudadanos reconoce experimentar dificultades para afrontar estos costes, especialmente los vinculados al pago de la vivienda.

Por su parte, partidas tradicionalmente sensibles como los seguros del hogar, los gastos hipotecarios o las reformas y mejoras en la vivienda han experimentado descensos notables en la percepción de incremento, lo que podría estar relacionado con una priorización de gastos más urgentes o ineludibles.

El acceso a la vivienda, ya sea en régimen de alquiler o propiedad, se afianza como uno de los principales retos económicos y sociales para los madrileños. Las cifras del barómetro delinean una situación donde el coste de vivir no solo ha crecido, sino que lo ha hecho en paralelo a una creciente inseguridad jurídica y a un marco normativo percibido como inestable.

A ello se suma la consolidación de la okupación como fenómeno que, si bien no ha crecido en preocupación, sigue generando alarma entre los propietarios.