La bandera de Colón se rompe en pleno izado

La gran bandera de Colón se rompe en pleno izado: tercera vez en menos de un mes

La enseña tiene una extensión de 294 metros cuadrados y una longitud de 21 x 14 metros ; además tiene un peso de 35 kilos de peso

Las malas condiciones meteorológicas en Madrid durante las últimas semanas se han aliado con la mala suerte en la madrileña plaza de Colón, donde la gran bandera nacional se ha roto en tres ocasiones en menos de un mes: el 28 de enero, el 12 de febrero y este miércoles. Durante el acto oficial de izado, organizado por el Estado Mayor de la Defensa, la bandera se rasgó por un lado, cayendo al suelo. La enseña es izada cada tercer miércoles de mes por miembros de las Fuerzas Armadas. Aún se desconocen las causas exactas por las que la gigantesca bandera de casi 300 m² se ha roto y ha caído al suelo.

Hay que destacar que tras este incidente, se ha vuelto a izar otra enseña y acto seguido se ha procedido a su retirada dadas las fuertes rachas de viento que azotan a la capital. Hay que recordar que el izado de esta bandera se había pospuesto hasta que el tiempo mejorase, tal y como había informado el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida.

La enseña tiene una extensión de 294 metros cuadrados y una longitud de 21 x 14; además tiene un peso de 35 kilos de peso. Esta enseña está considerada como la más grande de nuestro país. El mástil que la sostiene también es de dimensiones titánicas, 50 metros se levantan sobre la tierra madrileña para lucir con orgullo los colores nacionales.

La idea de que ondee en esta céntrica plaza fue del expresidente del Gobierno, José María Aznar, quien se lo sugirió al entonces alcalde de la villa, José María Álvarez del Manzano, en el año 2001.

El mástil tiene una cabeza que gira en la misma dirección que el viento, lo que permite evitar que la bandera se enrolle alrededor del asta. Esta está fijada a una base que descansa sobre cuatro pilares en el aparcamiento subterráneo de la Plaza Colón.

Su coste es un misterio que guarda a buen recaudo el Ayuntamiento de la capital. Aunque algunos expertos en la materia han subrayado que una pieza de esas dimensiones oscila entre los 1.500 y 2.000 euros.