Carabante, Páramo y Peña durante la visita al parque Juan Carlos I para comprobar labores de controlAYUNTAMIENTO DE MADRID

Eliminan más de 53.500 nidos de oruga procesionaria en los parques y zonas verdes de Madrid

El peligro que esta especie ocasionaba sobre todo en niños y mascotas ha provocado esta medida en parques de 21 distritos de la ciudad

El Ayuntamiento de Madrid se ha visto obligado a retirar más de 53.500 nidos de oruga procesionaria en parques de 21 distritos diferentes. Esto se debe a los peligros que esta especie ocasionaba sobre todo en niños y mascotas, como reacciones urticantes en caso de contacto.

El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, acompañado del concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y del concejal de Barajas, Juan Peña, ha visitado este miércoles el parque Juan Carlos I, lugar donde están finalizando los trabajos de control y reducción.

Estas actuaciones, por otro lado, se llevan a cabo en los parques y zonas verdes de la ciudad durante los meses estivales y se prolongan hasta finales de febrero o principios de marzo. Este año los operarios municipales han eliminado más de 53.000 nidos, 20.000 menos que el pasado 2025. Este aumento se debe a, entre otras cosas, la combinación de clima favorable, disponibilidad de alimento y menor control natural, por lo que los nidos son más numerosos.

Los pinos y los abetos son los lugares más susceptibles donde poder encontrar esta especie. Es por ello por lo que el Ayuntamiento ha operado en las zonas donde estos árboles tienen mayor presencia, como la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa, la Finca de Tres Cantos, el Pinar de la Elipa, el Pinar de San José y el parque de la Ventilla.

Diferentes dispositivos para controlar la oruga procesionariaAYUNTAMIENTO DE MADRID

Asimismo, los trabajos se han intensificado en zonas especialmente sensibles como áreas infantiles, espacios estanciales y entornos próximos a centros escolares, con el objetivo de minimizar cualquier riesgo para la salud pública.

Cuatro fases para el tratamiento

Cabe destacar que este tratamiento es respetuoso con el entorno, ya que se lleva a cabo mediante un sistema integral que combina prevención, eliminación y medidas sostenibles, respetando siempre el medio ambiente. De esta manera, el proceso se divide en cuatro fases durante diferentes meses. En primer lugar, en verano, se colocan trampas con feromonas sexuales que capturan a los machos y evitan el apareamiento, reduciendo así la puesta de huevos. El Ayuntamiento ha instalado cerca de 5.000.

En segundo lugar, durante los meses de octubre y noviembre, se aplica la técnica de la endoterapia, que consiste en administrar productos fitosanitarios autorizados directamente en la savia del árbol, de manera que llegan a las hojas de las que se alimentan las orugas y las eliminan de forma controlada. El Ayuntamiento aplico esta técnica en más de 7.200 árboles altos.

La tercera fase, en enero y febrero, se centra en eliminar los nidos situados principalmente en las copas de pinos y cedros mediante tijeras de pértiga o plataformas elevadoras. Por último, como fase preventiva adicional, en febrero se colocan anillos perimetrales alrededor de los troncos de los árboles que impiden que las orugas desciendan hasta el suelo. Para ello, el Ayuntamiento ha instalado 5.357 anillos.

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid recuerda a la ciudadanía la importancia de evitar cualquier tipo de manipulación o acercamiento a las orugas procesionarias. Asimismo, recomienda que en caso de detectar su presencia se comunique a los servicios municipales a través del teléfono gratuito 010, para que actúen en la zona afectada, en caso de que sea de titularidad municipal.