Las limitaciones a los vehículos en función de la etiqueta son cada vez mayores.
Ayuntamiento de Madrid
Los vehículos A de Madrid podrán circular temporalmente mientras cumplan con la directiva de calidad del aire
Siempre que estén empadronados en Madrid o paguen el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica, estos vehículos podrán circular temporalmente debido a que su porcentaje de afección es mínimo (1,08 %)
El Grupo Municipal Popular va a incorporar una enmienda a la nueva Ordenanza de Movilidad Sostenible (OMS) que el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobará este mes de marzo, en virtud de la cual los vehículos A -empadronados en la capital o que abonen el IVTM- podrán circular temporalmente mientras no se superen los límites de dióxido de nitrógeno que marca Europa.
En Madrid hay un total de 1.045.898 vehículos únicos al día, entre los que se encuentran 11.309 con clasificación ‘A’ de Madrid, lo que equivale al 1,08 % del total. Es por ello que, al considerarse que su porcentaje de afección es mínimo, estos vehículos podrán, además de continuar circulando, estacionar en las zonas de Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) del barrio que les corresponda.
Es crucial subrayar que, en caso de producirse el incumplimiento de los valores límite de dióxido de nitrógeno en cualquiera de las 24 estaciones de la red de calidad del aire madrileña, se extinguirá el periodo transitorio de autorización temporal regulado en la nueva disposición.
Reducción de la contaminación
La prohibición de las calderas de carbón el 1 de enero de 2022 o la eliminación por completo de los autobuses diésel de la flota de la EMT desde el 30 de diciembre de 2022 son dos ejemplos que han ayudado a la descarbonización y reducción de la contaminación en la capital. Además, en cuanto al segundo ejemplo, Madrid es la primera gran ciudad europea con una flota de autobuses 100 % limpia.
El Ayuntamiento ha reservado 140,8 millones de euros para las Ayudas Cambia 30 desde el año 2020. Estos han sido destinados para renovar las flotas de vehículos particulares, el taxi y la Distribución Urbana de Mercancías, así como fomentar la micromovilidad, la electromovilidad y la sustitución de sistemas de climatización.
Otro de los grandes registros que ha conseguido la ciudad son los relacionados con el dióxido de carbono. Mientras que en los años 2024 y 2025 se tuvieron los mejores registros de la serie histórica, durante el año pasado ninguna estación rebasó los 32 microgramos por metro cúbico.
En cuanto a los dos primeros meses de este año 2026, en enero ninguna estación de la red madrileña tuvo niveles de dióxido de nitrógeno por encima de los 33 microgramo, mientras que en 2025 doce estaciones estaban por encima y cuatro llegaron 40 y 41 microgramos por metro cúbico. Por su parte, en febrero también se han mantenido las 24 estaciones por debajo de los 33 microgramos, estando cinco de ellas por encima de 40 un año atrás.