Mar Espinar (PSOE) capitaliza el «hodio» a Ayuso cada jueves en la Asamblea de Madrid

Resulta irónico que, un día después de que Sánchez se irguiera como adalid contra el odio, la portavoz socialista protagonizara uno de los discursos más vehementes contra la presidenta

La portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Mar EspinarEuropa Press

El primer Foro Contra el Odio que el Gobierno de Pedro Sánchez celebró el pasado 11 de marzo -en lugar de homenajear a las víctimas del mayor atentado terrorista de nuestra historia en el vigésimo segundo aniversario de la tragedia-, arrojó como principal noticia la puesta en marcha de la herramienta «HODIO» para calcular y analizar el «nivel de odio» en redes sociales.

Los asistentes al gran evento anti-odio tenían como objetivo buscar «soluciones efectivas contra los discursos hostiles y su impacto social». ¿Hostiles a quién? ¿Al propio Gobierno? ¿O a cualquier persona? Porque, en ese último caso, podríamos enmarcar como «discurso de odio» la natural discrepancia entre adversarios políticos de distinto signo, ¿no?. Las críticas de Sánchez a Donald Trump, ¿son discursos de odio? ¿Lo son las de Mar Espinar cada jueves a Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de Madrid? ¿O los insultos en Televisión Española de Óscar Puente a la presidenta madrileña?

Y es que Díaz Ayuso es blanco habitual del 'odio', o el 'hodio', de ministros y portavoces socialistas día tras día. Uno de los ejemplos más sangrantes lo encontramos en la Cámara de Vallecas en cada sesión de control, donde, semana a semana, Espinar va subiendo el tono contra Ayuso.

Resulta irónico que, precisamente, un día después de que Sánchez se irguiera como adalid contra el odio en esa cumbre, Espinar protagonizara uno de los discursos más vehementes y cargados de mayores improperios a la mandataria del Partido Popular de los últimos tiempos.

A sus habituales, «es usted una mala persona» se sumaron en esta ocasión otros descalificativos como «ridícula», «vacía» y «desalmada». Y, como colofón final, le espetó: «Váyase a chupar botas a Mar-a-Lago y haga el favor de quedarse ahí de una puñetera vez». Hostil, cuanto menos.

Ante esta retahíla, el portavoz de Ayuso, Miguel Ángel García Martín, se cachondeaba al día siguiente en una entrevista con Telemadrid: el 'odiómetro' debió «reventar» con semejante espectáculo en el Hemiciclo, vino a decir.

Pero Espinar no es la única socialista a la que gusta de saltarse líneas rojas en sus críticas a Díaz Ayuso (aunque quizá debe ser «HODIO» quien señale ahora donde están esas líneas y quién puede y quién no saltárselas). Un profesional en la materia es el ministro de Transportes, Óscar Puente, que, sin ir más lejos, la semana pasada cuestionó el equilibrio mental de Ayuso en pleno directo en Televisión Española.

El ministro instó a «desclasificar su expediente clínico» y afirmó que las palabras de Ayuso sobre que Sánchez promueve la «guerra entre españoles» no se «compadecen (sic) con un estado mental mínimamente normal». Una insinuación que había realizado ya en 2020, cuando, además de tacharla de «incompetente», dijo que Ayuso tenía un «dudoso equilibrio mental».

Parece que «HODIO» va a tener trabajo en los perfiles de los socialistas para que todo el mundo sepa, como dijo Sánchez en su presentación, «quien frena el odio, quien mira hacia otro lado y quien hace negocio con el odio».