El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco (c), el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoó (i), y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d)

Ayuso sentencia el «fin del sanchismo» tras el éxito del PP en Castilla y León

Ayuso intensifica sus críticas al Gobierno tras los resultados en Castilla y León y da por agotado el proyecto político de Sánchez

La presidenta de la Comunidad de Madrid y líder del Partido Popular madrileño, Isabel Díaz Ayuso, ha asegurado que el «sanchismo está terminado» tras los resultados electorales en Castilla y León. Durante su intervención, pidió al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «que ponga el día del funeral» y añadió que su partido «pondrá la esquela», insistiendo en que existe una mayoría social que reclama un cambio político en España.

Ayuso defendió que cuando un proyecto político «ha acabado», debe reconocerse con «humildad». En este sentido, afirmó que «la inmensa mayoría de los españoles quieren un cambio» y criticó que el Ejecutivo continúe en el poder pese a ello. Además, sostuvo que la legislatura «está acabada» y que «nació muerta», por lo que considera que solo queda certificar su final.

La dirigente madrileña también alertó de que España atraviesa «momentos dificilísimos», señalando que la mentira «se ha hecho ley». Acusó al jefe del Ejecutivo de ser «profundamente antidemocrático» y de actuar únicamente para mantenerse en el poder. Según sus palabras, algunos lo hacen «porque no quieren ir a la cárcel» y otros «porque no entienden otra cosa más que el poder por el poder», denunciando además una estrategia de «carcoma» institucional.

Por otro lado, Ayuso felicitó al presidente de la Junta de Castilla y León en funciones, Alfonso Fernández Mañueco, por su victoria electoral en un contexto que calificó de «extrema dificultad». Subrayó la necesidad de impulsar oportunidades, inversión y empleo en la región, y apostó por reforzar la colaboración entre comunidades. Finalmente, animó al PP de Madrid a ser «su mejor versión» y reivindicó su papel como «el gobierno que España se está perdiendo» hasta la llegada de Alberto Núñez Feijóo a La Moncloa.