Capilla de Santo Domingo de la CalzadaMaría Bereijo

Una capilla bajo la M-30: «Me pregunto qué hace Dios metido debajo de un puente»

Santo Domingo de la Calzada cumple 50 años en este singular enclave

Desde las iglesias etíopes excavadas bajo el suelo hasta la Catedral de Sal en las minas de Colombia, a veces se expresa la fe en los lugares más recónditos. En el barrio Fuentelarreina de Madrid hay un humilde ejemplo de construcción religiosa en la adversidad, Santo Domingo de la Calzada o Capilla del Puente, un templo construido dentro de un túnel de la M-30.

La capilla celebra misa todos los días a las 11:00, abriendo este singular espacio a los fieles. «Es un sitio muy frío y húmedo, cuando entro me pregunto qué hace Dios metido debajo de un puente», comenta un feligrés que viene a esta capilla todas las mañanas.

La Capilla Santo Domingo de la Calzada, construida en un túnel de la M-30

La capilla ha tenido problemas de goteras, falta de luz o mala acústica a lo largo de las décadas debido a su forma y ubicación, pero gracias a la dedicación de sus fieles y a varias reformas ingeniosas, el enclave se ha mantenido a lo largo del tiempo.

Javier Peña lleva solo unos meses como párroco del Bautismo del Señor, la parroquia a la que pertenece la capilla, pero ya conoce bien la historia del lugar: «En diciembre del año 1976 inauguró la capilla el cardenal Tarancón, así que este año celebramos los 50 años y, si Dios quiere, vendrá el cardenal José Cobo».

«El nombre de Santo Domingo de la Calzada es porque es el patrón de los ingenieros de caminos, y fueron los ingenieros los que se empeñaron en hacer la capilla y le pusieron el nombre de su santo patrono», explica el párroco.

La Capilla Santo Domingo de la Calzada, construida en un túnel de la M-30

En la capilla solo se celebra una misa al día, ya que la parroquia cuenta con otra iglesia más grande en el centro del barrio, donde la congregación tiene la mayor parte de su actividad. Esta iglesia se construyó hace casi 40 años con la intención de reemplazar a la Capilla del Puente, pero los feligreses no han querido perder ese singular espacio bajo la carretera.

La capilla tiene una estética sobria donde predomina el blanco de la bóveda, con pequeñas luces cálidas en los laterales. El elemento que más destaca es el gran óculo de vidrio coloreado en el centro de la capilla, que da vida al diseño y lleva la atención hacia el altar.

La Capilla Santo Domingo de la Calzada, construida en un túnel de la M-30

La bóveda tiene 35 metros de largo y 12 y medio de ancho, generando una forma de tubo que crea eco, por lo que se cuidan mucho los ruidos dentro de la capilla.

No hay apenas iluminación natural, ya que está casi completamente tapada por el puente. Sin ventanas, solo llega un poco de luz del sol por las entradas y sus vidrieras a ambos lados del túnel.

Una capilla particular

Por su ubicación y construcción singular, la capilla ha tenido varias reformas y mejoras a lo largo de los años. «Hemos tenido problemas de goteras, porque al final es una capilla bastante, bastante particular», recuerda el párroco.

«Ahora vamos a terminar una obra para poder ir filtrando el agua. La obra fundamental ya se hizo hace unos 15 años, pero faltaba el coro por hacer», explica. Las obras en cuestión fueron necesarias en 2013 debido al deterioro de la bóveda de cañón por las aguas que vienen de la M-30.

La Capilla Santo Domingo de la Calzada, construida en un túnel de la M-30

Los arquitectos Soledad García Morales y Antonio Vela Cossío pudieron implementar una solución para salvar el espacio gracias a las donaciones de los feligreses.

La rehabilitación consistió en dividir el espacio en dos partes: una está destinada a la zona de la capilla y otra es una zona de recogimiento y oración. Para paliar el problema de las filtraciones, se tomó la medida de construir una cubierta interior que drenase la lluvia, encauzándola hacia dos canales perimetrales.

Solucionados estos problemas, aún quedan otros, como el frío y la humedad, pero esto no impide a los feligreses seguir acudiendo a la Capilla del Puente a celebrar su fe, tal y como llevan haciendo los últimos 50 años, superando todas las dificultades.