Imagen del Parque de las Vistillas en la capital
Madrid
El Ayuntamiento da el visto bueno a que el Arzobispado construya un pequeño parking y un jardín en el centro de Madrid
Es una iniciativa de 468,92 metros cuadrados para un aparcamiento de superficie, con entrada desde la calle de Segovia, que supondrá destinar otros 530,50 metros a un jardín privado
El Arzobispado de Madrid podrá construir hasta 23 plazas de aparcamiento en una parcela sin uso, un jardín privado, del frustrado proyecto del 'mini Vaticano' después de que el el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida haya dado luz verde tras el visto bueno de la Comisión Local de Patrimonio Histórico (CLPH) por estar todo conforme a la normativa, han confirmado fuentes municipales a Europa Press.
En estos momentos el Arzobispado de Madrid está trabajado en unas obras para abrir un aparcamiento al inicio de la cuesta de Segovia, a la entrada del centro histórico, ha adelantado Eldiario.es, una iniciativa de 468,92 metros cuadrados para un aparcamiento de superficie, con entrada desde la calle de Segovia, que supondrá destinar otros 530,50 metros a un jardín privado situado debajo en un nivel inferior.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) anuló en junio de 2010 el periodísticamente bautizado como el 'mini Vaticano', un proyecto urbanístico impulsado por el Arzobispado en la céntrica zona de Las Vistillas, en el entorno de la Basílica de San Francisco el Grande, donde pretendía construir una sede. La iniciativa fue fuertemente contestada por la vecindad.
El TSJM consideraba que la intervención carecía de un plan urbanístico «protector». El acuerdo del Consejo de Gobierno que daba viabiabilidad a la modificación urbanística del Ayuntamiento aprobaba -con los votos en solitario del PP y el rechazo de PSOE e IU- la ampliación del parque público con la idea de que superara los 37.000 metros cuadrados de zonas verdes.
Se uniría un poliderportivo para el disfrute de los vecinos. Además el Ayuntamiento de Madrid podría construir otros dos edificios de uso público mientras que el Arzobispado de Madrid dispondría de terrenos para la creación de oficinas y una biblioteca.
En la resolución judicial ponían en valor el elevado de grado de protección de la zona, con la muralla y la cerca de Felipe IV, el recinto histórico o el templo de San Francisco el Grande, declarados Bien de Interés Cultural.