Zona de la Charca Verde en La Pedriza (Foto de archivo)Europa Press

Comunidad de Madrid

Madrid aprueba su primera Ley de Caza y Pesca: tamaño de los cotos, modalidades permitidas y sanciones

Más de la mitad del territorio que conforma la Comunidad de Madrid -un 69 %- está considerado terreno cinegético. Esto se traduce en 570.000 hectáreas en las que las 50.000 personas con licencia de caza en vigor en la región pueden practicar esta actividad, que a partir de este año pasará a estar regida por la primera Ley de Caza y Pesca de la historia de Madrid.

Hasta ahora, estas actividades venían regladas por una ley estatal, complementada con cierta normativa autonómica, pero, en los próximos meses, va a entrar en vigor la nueva ley, que este miércoles recibió el visto bueno del Consejo de Gobierno regional, tras haber superado el trámite de audiencia pública. Por tanto, únicamente queda que el texto quede aprobado definitivamente en la Asamblea de Madrid, algo que, según las previsiones del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ocurrirá antes de que acabe el año.

Entre las novedades que introduce este Proyecto de Ley es que, por primera vez, fija un tamaño mínimo de 250 hectáreas para los cotos de caza, independientemente de su modalidad, con la única salvedad de la caza menos, que podrá autorizarse desde 50 hectáreas con justificación técnica.

Además, la norma crea los Planes de Control Poblacional, una herramienta dirigida especialmente a los ayuntamientos para gestionar especies sobreabundantes como el jabalí o el conejo fuera de los periodos ordinarios de caza y, de esta forma, prevenir daños en la agricultura.

Por otra parte, amplían a 150 metros la distancia mínima en la que se permite la caza respecto a núcleos urbanos, frente a los 100 metros actuales, al tiempo que se regula la cetrería para que los cazadores puedan acceder a cotos y delimitar sus zonas de vuelo.

Respecto al régimen sancionador, se establecen multas de entre 10.000 y 80.000 euros para infracciones muy graves; de entre 1.000 y 10.000 euros para las graves y de 200 a 1.000 euros para las infracciones leves.

La implantación de licencias digitales y procedimientos administrativos electrónicos es otra de las novedades que contempla la legislación que, según defienden desde el Gobierno madrileño, ha contado con un amplio proceso de participación y ha sido sometida a numerosos informes técnicos y sectoriales.

Con todo, hay asociaciones ecologistas que han mostrado su rechazo a la ley porque consideran que únicamente responde a los intereses del sector cinegético. Estos ecologistas censuran que, a su juicio, la norma intensifica la presión sobre especies silvestres, al pasar de de 24 a 31 el listado cinegético de especies y critican la recuperación de algunas modalidades de caza prohibidas hasta la fecha, como la caza de paloma con cimbel o la perdiz con reclamo, ambas prácticas que emplean animales vivos como señuelo.

Tampoco les gusta que la norma elimine trabas temporales al declarar hábiles todos los días del año para la caza, prohíba el acceso a caminos públicos y a márgenes de ríos durante las jornadas de caza o autorice el uso de drones, dispositivos térmicos o de visión nocturna para localizar a los animales.

Pesca

En el ámbito de la pesca, la Comunidad de Madrid cuenta con alrededor de 46.000 licencias activas y 24 tramos regulados que suman casi 130 kilómetros, gestionados en parte en colaboración con entidades locales.

La ley contempla una simplificación de la regulación de las aguas, que quedarán reducidas a tres categorías: cotos, aguas en régimen especial y aguas privadas. Además, pone especial atención en especies emblemáticas como la trucha en los ecosistemas fluviales, así como en otras de interés para los pescadores en embalses y tramos bajos de los ríos, como la carpa o el lucio.